Naciones Unidas informó este martes que representantes del organismo están negociando con el Gobierno de Estados Unidos la posibilidad de enviar combustible con fines humanitarios a Cuba, en medio de la grave crisis energética que atraviesa la isla.
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, señaló en su rueda de prensa diaria que «estamos en conversaciones con los Estados miembros, incluido Estados Unidos, para que la ayuda pueda entregarse sin obstáculos. Esto incluye el acceso a combustible con fines humanitarios».
Consultado sobre los avances de estas gestiones, Dujarric calificó las conversaciones con Washington como una «vía importante y fundamental» para resolver el problema y expresó su expectativa de que las negociaciones tengan éxito, según consignó la Agencia EFE.

La crisis energética en Cuba ha impactado de manera directa en el sistema sanitario, que se encuentra «cerca de un punto crítico», según advirtió el portavoz. Los hospitales enfrentan frecuentes cortes de electricidad y escasez de medicamentos esenciales, lo que afecta gravemente la atención de urgencias, así como los servicios maternos, infantiles y oncológicos. Se estima que 60 mil pacientes con cáncer que requieren radioterapia y doce mil que necesitan quimioterapia no pueden recibir tratamiento debido a la falta de recursos.
Además, el acceso al agua potable y la cadena de suministro alimentario están cada vez más comprometidos. «Casi un millón de personas dependen del agua suministrada por camiones cisterna, lo que requiere combustible para funcionar, y más del 80 por ciento de la infraestructura de bombeo depende de la electricidad», explicó Dujarric, quien alertó que la escasez limita también la capacidad de asistencia humanitaria en la isla.
Semanas atrás, el coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, había solicitado al Gobierno estadounidense una «excepción humanitaria» para permitir el envío de petróleo y ayuda. La emergencia se agravó tras la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que endureció el bloqueo de combustible hacia Cuba, en un contexto marcado por la interrupción del suministro de crudo venezolano y las amenazas de sanciones a países que intenten abastecer a la isla.
En este escenario, Naciones Unidas insiste en la necesidad de garantizar el acceso a recursos básicos para evitar un colapso de los servicios esenciales y mitigar el impacto humanitario de la crisis.

