Un buque mercante indio se hundió en el mar Rojo tras ser blanco de un ataque frente a la costa occidental de Yemen, en un nuevo episodio que pone de relieve el deterioro de la seguridad en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Los 14 tripulantes a bordo, 13 ciudadanos indios y un yemení, fueron rescatados sin que se registraran víctimas mortales.
El incidente ocurrió a unos 24 kilómetros al sur de la ciudad portuaria de Hodeida, según informaron autoridades locales y fuentes vinculadas a las fuerzas yemeníes. El buque, identificado como MSV Faize Noore Oliya, fue alcanzado por un proyectil o una embarcación cargada de explosivos, lo que provocó su vuelco y posterior hundimiento.
La operación de rescate fue llevada a cabo por unidades de la Armada y la Guardia Costera de Yemen, que trasladaron a los tripulantes al puerto de Moca, donde recibieron asistencia médica.
El ministro de Transporte Marítimo de la India, Sarbananda Sonowal, confirmó el ataque en una publicación en redes sociales y señaló que Nueva Delhi está coordinando con las autoridades yemeníes para esclarecer lo ocurrido. El Ministerio de Asuntos Exteriores indio también indicó que sigue de cerca el caso.
Las Fuerzas de la Resistencia Nacional Yemení, alineadas con el gobierno reconocido internacionalmente y desplegadas en la costa occidental del país bajo el mando de Tareq Saleh, informaron que el buque fue alcanzado mientras navegaba en esa zona estratégica. La ciudad de Hodeida, cercana al lugar del ataque, permanece bajo control de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán.
Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría del ataque y no se han confirmado oficialmente las circunstancias exactas en las que se produjo. Sin embargo, el episodio se enmarca en un contexto de creciente inestabilidad en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, una vía clave para el comercio internacional que conecta el golfo de Adén con el mar Rojo y el canal de Suez.
El incidente ocurre semanas después de que el movimiento hutí anunciara un “bloqueo naval” contra Arabia Saudita, en el marco de la escalada regional vinculada al conflicto entre Teherán y Washington. Riad advirtió entonces que respondería con firmeza a cualquier amenaza contra sus embarcaciones.
En ese contexto, seis superpetroleros con bandera saudita modificaron su ruta en los últimos días en el golfo de Adén y se dirigen hacia el sur de África tras amenazas de los hutíes de atacar embarcaciones del reino, según datos de seguimiento marítimo publicados el lunes. Los buques, que viajaban sin carga desde Asia, navegan en formación alejándose del sur del mar Rojo y del estrecho de Bab el-Mandeb, de acuerdo con registros del sistema AIS de LSEG y MarineTraffic.
Semanas complicadas
En los últimos meses, el tráfico marítimo en el mar Rojo se ha visto alterado por ataques contra buques comerciales, especialmente petroleros, lo que obligó a compañías y países a modificar rutas y reforzar medidas de seguridad.
India, en particular, ha incrementado su dependencia de cargamentos provenientes de Medio Oriente tras los ataques que afectaron suministros energéticos en la región.
Analistas advierten que la creciente militarización de estas rutas podría tener un impacto directo en el comercio global y en los precios de la energía, dado que el estrecho de Bab el-Mandeb es un paso obligado para una parte significativa del transporte de petróleo y mercancías entre Asia, Europa y África.

