Este domingo, Colombia celebra una elección presidencial decisiva para definir el rumbo político del país tras el mandato de Gustavo Petro. Con más de 41 millones de ciudadanos habilitados para sufragar, los votantes deberán optar entre la continuidad del proyecto de izquierda impulsado por el actual gobierno o una alternativa representada por distintos sectores de la derecha. Los centros de votación permanecerán abiertos entre las 8 y las 16, tanto en territorio colombiano como en el exterior.
Aunque son once los candidatos que compiten por la Presidencia, las encuestas ubican a tres aspirantes como los principales favoritos para avanzar al balotaje del 21 de junio. Se trata de Iván Cepeda, representante del oficialista Pacto Histórico; Abelardo de la Espriella, del partido Defensores de la Patria; y Paloma Valencia, referente del Centro Democrático, quienes concentran la mayor intención de voto en la recta final de la campaña.

Cepeda, del Pacto Histórico, es el aspirante del petrismo y el llamado a continuar la senda progresista iniciada por el actual presidente en 2022.
Valencia pertenece al Centro Democrático del expresidente Álvaro Uribe y busca devolver al poder al uribismo, una corriente de derechas muy influyente en Colombia. La candidata también ha buscado seducir a votantes de centro en su campaña.
El abogado y empresario De la Espriella se presenta como ‘outsider’ y con una receta de mano dura, moral conservadora y crecimiento económico que recuerda a los manuales de Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina o Donald Trump en EE.UU.
Jornada de elecciones en medio de un clima tenso y violento
Las elecciones se celebran en un marco de violencia armada creciente vinculada a la guerrilla y al narcotráfico que obligó a movilizar 248 mil policías y militares en todo el país.
Si las elecciones de 2018 fueron calificadas como “las más pacíficas en la historia”, las de 2026 van camino de convertirse en las más violentas. La campaña empezó hace un año de la peor manera posible con el asesinato, mientras pronunciaba un discurso en un parque de Bogotá, del precandidato presidencial del Centro Democrático Miguel Uribe Turbay.

Pero además del escenario violento, Colombia tiene otro desafío. El próximo gobierno enfrentará un déficit fiscal de casi el 7% del PBI y una deuda pública que supera el 64% del producto bruto interno. Además, el sistema de la salud está en crisis por un grave desfinanciamiento, según denuncian actores del sector.

