El ejército estadounidense inició el despliegue de un buque de asalto anfibio de gran magnitud hacia el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico. La movilización incluye a miles de infantes de Marina y marinos adicionales, según confirmaron tres funcionarios de ese país. El objetivo central de la Casa Blanca es la reapertura de este paso estratégico para el comercio petrolero global.
Irán mantiene cerrado este cuello de botella desde hace casi tres semanas, tras los ataques de Estados Unidos e Israel. Ante este escenario, el gobierno estadounidense analiza diversas opciones militares para normalizar la circulación. Entre los planes en estudio figuran posibles desembarcos en la costa iraní o en el centro de exportación de la isla de Jarg.

Movimientos de tropas y críticas a la OTAN
La 11ª Unidad Expedicionaria de Marines (MEU) partió desde San Diego a bordo del buque USS Boxer para esta misión. Estos efectivos se sumarán a la 31ª MEU, unidad que ya navega hacia la zona de conflicto desde Japón en el USS Tripoli. Esta acumulación de fuerzas busca otorgar mayor capacidad operativa a los comandantes en la región.
En este marco, el presidente Donald Trump expresó su malestar contra los países aliados de la OTAN por su negativa a intervenir. El mandatario calificó a los líderes europeos de “cobardes” y lanzó una advertencia sobre su postura ante la crisis. “Se quejan de los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar, pero no quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz”, fustigó.
Impacto en los precios y daños en la infraestructura
Según datos de la Agencia Noticias Argentinas, el precio del petróleo subió alrededor de un 50% desde el comienzo de las hostilidades. El crudo referencial Brent se ubica cerca de los 110 dólares ante el temor de una interrupción histórica en el suministro. Por este estrecho circula el 20% del petróleo y el gas natural licuado de todo el mundo.
Incluso con un cese pronto de las hostilidades, la recuperación de la agitación causada por los ataques aéreos no será rápida. La petrolera estatal de Kuwait informó que su refinería de Mina Al-Ahmadi sufrió múltiples ataques con drones este viernes. Asimismo, una represalia iraní previa contra Qatar provocó daños severos en la infraestructura de gas natural.

El factor político y las opciones militares
Israel prometió evitar nuevos ataques contra el yacimiento de gas de South Pars tras el impacto de las represalias previas. Sin embargo, la situación del mercado energético mundial permanece en niveles de incertidumbre extrema por el cierre virtual del estrecho. Los líderes de Alemania, Reino Unido y Francia condicionan el paso seguro al cese total de las hostilidades.
A pesar del alza en los combustibles, una posible operación terrestre en territorio iraní es impopular entre los votantes estadounidenses. Este factor condiciona las decisiones de la Casa Blanca en el marco de las próximas elecciones legislativas. Washington evalúa el despliegue de miles de soldados adicionales para reforzar su presencia en toda la región.
Las fuentes militares indicaron que este movimiento de tropas permite realizar misiones de seguridad marítima o evacuaciones de emergencia. “Este movimiento otorga a los comandantes opciones para misiones de seguridad marítima o evacuaciones sin comprometer grandes fuerzas terrestres de inmediato”, indicaron los funcionarios. El anonimato de las fuentes responde a la sensibilidad de la información estratégica.
El conflicto actual representa una de las mayores amenazas para la estabilidad energética de la década. La posibilidad de un desembarco en territorio de Irán mantiene en alerta a la comunidad internacional ante una escalada de consecuencias imprevisibles. El éxito de la reapertura de Ormuz es clave para frenar la disparada de los precios del crudo referencial a nivel global.

