El aumento de los ataques en la guerra entre Rusia y Ucrania, sumado a la escalada militar en Medio Oriente, genera incertidumbre sobre el precio del petróleo. Además, el impacto repercute directamente en la economía argentina, que observa con atención las fluctuaciones del mercado ante posibles cambios en el costo de los combustibles.
En la última semana, Ucrania intensificó sus acciones contra la flota rusa en el mar de Azov. Según explicó en Infobae en Vivo el analista internacional Andrei Serbin Pont, los ucranianos atacaron 90 blancos en siete días, lo que equivale a casi un buque ruso afectado cada dos horas. En este sentido, las operaciones se concentran en buques petroleros que abastecen a la región de Crimea, bajo control ruso.

El especialista detalló que en lo que va de 2026 se registraron 194 ataques contra refinerías rusas. Las estimaciones ucranianas indican que el 43% de la capacidad de refinamiento quedó fuera de servicio. Asimismo, la ofensiva no solo apunta a buques, sino también a instalaciones de refinación, lo que afecta el suministro doméstico en Rusia y podría influir en la disponibilidad internacional de derivados del petróleo.
Serbin Pont advirtió que la continuidad de los ataques puede obligar a Rusia a buscar insumos en el exterior. En esta línea, el mercado global observa con inquietud el desarrollo de la situación, ya que cualquier alteración en el flujo de refinados impacta en los precios internacionales.
Argentina bajo presión energética
El escenario reviste especial interés para Argentina. Según el especialista, las proyecciones de una baja en el precio del combustible por la caída internacional del petróleo quedan en duda ante la escalada actual. “La situación es preocupante para el bolsillo de los argentinos”, remarcó.

El conflicto en Medio Oriente también presenta novedades. El memorándum de entendimiento que regulaba ciertas acciones en la región quedó anulado en la última semana. Estados Unidos realizó ataques contra la isla de Qeshm, situada sobre el estrecho de Ormuz, en respuesta a acciones iraníes contra petroleros y buques de gas. La isla, clave para el control del tráfico marítimo, representa un punto estratégico donde Irán ejerce presión sobre el paso de embarcaciones.
De acuerdo a Serbin Pont, Estados Unidos efectuó al menos 300 ataques en los últimos días, enfocados en infraestructura militar y portuaria iraní. El despliegue incluyó drones navales, que mostraron su capacidad en ataques directos contra muelles y otras instalaciones relevantes. Por otra parte, Irán respondió con misiles balísticos y de crucero contra bases estadounidenses en Catar, Kuwait, Baréin, Omán y Emiratos Árabes Unidos. Jordania reconoció que interceptó varios misiles sobre su espacio aéreo, lo que evidencia la intensidad del enfrentamiento.
Durante el fin de semana, imágenes satelitales mostraron una drástica reducción del tráfico en el estrecho de Ormuz. El temor a nuevos ataques detuvo el paso de numerosos buques petroleros y gasíferos, profundizando la preocupación por el abastecimiento global de energía. El especialista remarcó que la semana previa se registraron múltiples ataques contra embarcaciones que transportaban petróleo y gas, lo que incrementa la volatilidad en el mercado.
Precios del crudo en alza
Serbin Pont precisó que el Brent cotizaba a USD 78 y el WTI a USD 74 al inicio de la semana. Ambos precios se mantienen por encima de niveles anteriores a la escalada, aunque sin alcanzar los USD 120 de crisis previas. El experto aclaró que, si bien los precios subieron, el mercado no observa aún una disparada como en otras ocasiones. No obstante, la atención permanece sobre posibles reacciones de Estados Unidos y la evolución en Medio Oriente.

En Ankara, Donald Trump declaró que el memorándum está “muerto” y sugirió que existen miles de misiles listos para ser disparados contra Irán en caso de escalada. Voceros del Departamento de Estado y de Defensa señalaron que, aunque políticamente el acuerdo parece terminado, todavía podría haber margen para reactivarlo en términos técnicos.
Para Argentina, el escenario presenta desafíos. Según Serbin Pont, las expectativas de una baja en el precio internacional del petróleo se desvanecen ante la persistencia de los conflictos. El especialista planteó dudas sobre la capacidad del país para aprovechar oportunidades derivadas de la coyuntura internacional, citando la dificultad argentina para capitalizar contextos favorables. Así, la continuidad de los enfrentamientos y la falta de soluciones concretas mantienen la incertidumbre sobre el mercado energético global y sus consecuencias en economías dependientes como la argentina.

