Ocho hombres fueron ejecutados públicamente en la ciudad de Gaza por combatientes enmascarados de Hamás, en un hecho que quedó registrado en video. En las imágenes, verificadas por The New York Times, se observa a los cautivos obligados a arrodillarse en una calle concurrida antes de ser fusilados.
Un funcionario de seguridad interna de Hamás confirmó que los ejecutores pertenecen al grupo islamista y que las víctimas eran palestinos considerados rivales. La ejecución se produjo pocos días después del inicio de un alto el fuego con Israel y la retirada parcial de tropas israelíes de la Franja.

Según analistas, Hamás busca reafirmar su autoridad en el territorio tras dos años de guerra que debilitaron su estructura militar. El grupo perdió a muchos de sus principales comandantes y miles de combatientes, mientras que en los últimos meses se registraron protestas inusuales de la población contra su control.
Fuentes locales indicaron que, desde el lunes, al menos diez miembros de las fuerzas de seguridad de Hamás y veinte integrantes de grupos rivales murieron en enfrentamientos internos. No está claro si los ocho ejecutados fueron incluidos en esas cifras.
Guerra interna
Algunos de los hombres fusilados pertenecían a la familia Doghmosh, conocida por su histórica rivalidad con Hamás. Nizar Doghmosh, líder familiar, dijo al Times que los combates comenzaron el domingo, cuando el grupo intentó detener a miembros de su clan acusados de colaborar con Israel, algo que negó.
El enfrentamiento derivó en un intenso tiroteo en la ciudad de Gaza que dejó al menos 24 muertos, según el director del Hospital Shifa, Mohamed Abu Selmiya. Entre los fallecidos se encontraba Naim Naim, hijo de un alto dirigente de Hamás.

Tras los combates, testigos relataron que hombres armados del grupo islamista irrumpieron en viviendas de la zona buscando a integrantes de la familia Doghmosh. Al día siguiente, los videos mostraron a combatientes de Hamás ejecutando a ocho hombres con los ojos vendados frente a una multitud.
Hamás vuelve a las calles
El Ministerio del Interior del grupo advirtió luego que perseguirá a cualquier “banda criminal” que altere la “paz civil” y ofreció una amnistía a quienes se entreguen. “No permitiremos que el caos se extienda en Gaza ni que los criminales escapen al castigo”, escribió en redes sociales el dirigente Mahmoud Mardawi.
Durante la guerra, los combatientes de Hamás evitaron mostrarse en público por los ataques aéreos israelíes. Ahora, sin embargo, vuelven a patrullar las calles y dirigir el tránsito en distintas ciudades, en un intento de restablecer el control interno.
Analistas militares señalan que la ofensiva interna de Hamás busca también eliminar a pequeñas milicias palestinas surgidas recientemente, algunas de las cuales habrían colaborado con Israel. El propio primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reconoció en junio que su gobierno respaldó a ciertos clanes para debilitar al grupo islamista.
Exoficiales israelíes advirtieron que si Hamás avanza contra esas milicias, Israel enfrentará un dilema: intervenir para protegerlas o mantener el alto el fuego.
Mientras tanto, líderes de los grupos rivales aseguran que no planean rendirse. “Nos estamos preparando para defendernos por cualquier medio necesario si Hamás ataca”, afirmó Mohammad al-Mansi, de 21 años, miembro de una milicia opuesta al grupo. “No nos entregaremos. Preferimos morir”.

