El Reino Unido y Alemania firmaron en Londres un tratado de defensa y cooperación bilateral que establece el compromiso de prestarse asistencia mutua, incluso con medios militares, en caso de ataque. El documento señala que “conscientes de la estrecha alineación de sus intereses vitales y convencidos de que no existe amenaza estratégica para uno que no lo sea para el otro, las partes afirman, como aliados cercanos, su profundo compromiso con la defensa mutua y se asistirán, incluso con medios militares, en caso de un ataque armado”. El texto fue rubricado por el primer ministro británico, Keir Starmer, y el canciller alemán, Friedrich Merz, durante un acto en el museo Victoria & Albert.
Tras la firma, Starmer indicó que el pacto será conocido como Tratado de Kensington. Lo calificó como un acuerdo “histórico” y sostuvo que inaugura una nueva etapa en las relaciones entre ambos países. Merz expresó su voluntad de “trabajar más” con el Reino Unido luego del Brexit. Durante su visita, anunció que impulsará legislación en Alemania para detener a los responsables de organizar el envío de migrantes indocumentados desde ese país hacia Inglaterra, una cuestión prioritaria para el gobierno laborista.
El tratado incluye defensa, migración y movilidad juvenil
Además de las cuestiones de defensa, el Tratado de Amistad y Cooperación Bilateral contempla colaboración en temas como migración irregular, cambio climático y movilidad juvenil. En el plano militar, amplía los términos del Acuerdo de Trinity House, firmado el 23 de octubre de 2024, que incluye el desarrollo conjunto de armamento, como un sistema de Capacidad de Ataque de Precisión a Larga Distancia, con un alcance superior a los 2.000 kilómetros. También se sostiene una asociación estratégica en sistemas terrestres y se prevé continuar la cooperación en el programa de vehículos blindados BOXER.
El nuevo tratado, que requiere ratificación parlamentaria en ambos países, refuerza el eje Londres-Berlín-París en materia de defensa. Esto se enmarca en la reciente Declaración de Northwood entre Reino Unido y Francia, que contempla la coordinación de sus arsenales nucleares ante eventuales agresiones. En el Tratado de Kensington, las dos capitales europeas reiteran su compromiso con la OTAN, con el objetivo de “reforzar la seguridad euroatlántica” en un contexto de “aumento de la competencia estratégica” y “amenazas híbridas” a sus democracias.
Starmer y Merz coincidieron en el alcance estratégico del acuerdo
En una rueda de prensa conjunta realizada en Herfordshire, Merz aseguró: “Este es un día histórico. Hoy abrimos un nuevo capítulo en la relación británico-alemana”. Por su parte, Starmer consideró que el Tratado de Kensington “no tiene precedentes”. Dijo que su país y Alemania enfrentan “un mundo peligroso”. Añadió que el acuerdo “construye las bases de la estabilidad en el continente europeo”.
Según el premier britanico, el tratado constituye un “plan de trabajo práctico” con 17 proyectos específicos. Entre ellos, mencionó la conexión de industrias de defensa para fomentar exportaciones, el acceso fronterizo mediante pasaportes electrónicos para viajeros frecuentes y la creación de nuevas infraestructuras energéticas. Para el canciller alemán, “la seguridad es el hilo que recorre todo el tratado”.
El E3 fortalece su alineamiento en política exterior y seguridad
Merz sostuvo que el acuerdo bilateral “dará forma a la relación en muchos años y décadas venideros”. Señaló que “no es una coincidencia” que se haya firmado una semana después de la visita de Estado del presidente francés Emmanuel Macron al Reino Unido, que también concluyó con pactos relevantes. La semana próxima, Merz recibirá a Macron en Berlín, lo que según dijo representa una señal de que el E3 —integrado por Reino Unido, Francia y Alemania— “está convergiendo en sus posiciones sobre política exterior, seguridad, migración y economía”.
Según EFE, el canciller aclaró que esta dinámica “nunca es exclusiva por naturaleza” y remarcó que “siempre tenemos en mente a Polonia, Italia y los otros socios europeos más pequeños en cualquier decisión que tomamos”. El fortalecimiento de la cooperación trilateral busca articular una respuesta común ante los desafíos estratégicos que enfrentan los países europeos en múltiples frentes.

