El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que impulsará una reforma constitucional para establecer el transporte público gratuito durante los fines de semana en todo el país. La propuesta busca reducir los gastos de traslado de los trabajadores y facilitar el acceso a actividades familiares y recreativas durante los días de descanso.
La iniciativa contempla viajes sin costo los sábados y domingos en las ciudades que cuenten con servicios de transporte colectivo. Sin embargo, todavía debe atravesar el debate parlamentario y no tiene garantizada su implementación. El alcance definitivo dependerá de la aprobación legislativa y de la definición de los recursos necesarios para financiarla.

“¡Conquistamos el final de la escala 6×1 y ahora es hora de avanzar aún más!”, escribió Lula en su cuenta de X al anunciar el envío de una propuesta de enmienda constitucional (PEC). El mandatario defendió la medida con un mensaje centrado en el tiempo libre: “¡Menos tiempo trabajando, más tiempo viviendo con la familia!”.
Una medida nacional y el costo de financiarla
El proyecto busca extender a todo Brasil un beneficio que ya funciona en algunas ciudades, entre ellas Brasilia y San Pablo, donde existen esquemas de gratuidad durante los domingos. La reforma pretende que el acceso al transporte sin costo no dependa exclusivamente de las decisiones de cada administración local.
El anuncio se incorpora a un paquete de iniciativas económicas y sociales promovidas por el oficialismo durante la campaña, entre ellas subsidios a los combustibles y líneas de crédito para taxistas y pequeños empresarios. Según estimaciones difundidas por medios brasileños, el costo anual del conjunto de estas medidas podría ubicarse entre 180.000 y 250.000 millones de reales, equivalentes a entre US$ 35.000 millones y US$ 49.000 millones. Esa proyección corresponde al paquete general y no exclusivamente al transporte gratuito.

Lula sostuvo que los recursos para financiar sus iniciativas saldrían del presupuesto destinado a las enmiendas parlamentarias de los diputados. La propuesta, de todos modos, deberá definir su mecanismo de aplicación y conseguir respaldo en el Congreso, donde se discutirá tanto su alcance como su financiamiento.
Cruce electoral con Flávio Bolsonaro
El anuncio provocó cuestionamientos de Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien compite por la presidencia con el Partido Liberal. El candidato opositor acusó a Lula de multiplicar las promesas después de los resultados de la primera vuelta y afirmó durante una transmisión en vivo: “Está prometiendo todo lo que no va a cumplir ahora que ha perdido”.
Bolsonaro también puso en duda la viabilidad del conjunto de medidas económicas y sociales impulsadas por el Gobierno. La disputa se produce antes del balotaje previsto para el 25 de octubre, en una campaña en la que Lula busca destacar las políticas dirigidas a los trabajadores, mientras su rival cuestiona el costo y la posibilidad de concretar los anuncios.
Con el nuevo anuncio, Lula busca ampliar su agenda de medidas vinculadas al tiempo libre y al poder adquisitivo. Si la reforma constitucional obtiene la aprobación necesaria, el transporte colectivo podría ser gratuito los sábados y domingos en las ciudades brasileñas que dispongan de ese servicio. Hasta entonces, la iniciativa sigue sujeta al tratamiento parlamentario y a la resolución de su financiamiento.

