La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidió este sábado una “prueba de vida” del presidente Nicolás Maduro. Esto tras el ataque militar de Estados Unidos, en medio de una escalada de tensión regional y un escenario de máxima incertidumbre política y militar en el país.
En un mensaje urgente, Rodríguez aseguró que se desconoce el paradero de Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Además, denunció que la ofensiva dejó víctimas fatales y calificó la operación como una agresión directa contra la soberanía venezolana.
Según expresó la funcionaria, el ataque estadounidense “asesinó a inocentes” y vulneró principios fundamentales del derecho internacional. No obstante, sostuvo que, pese al despliegue militar, el país se mantiene “en calma” y llamó a la unión nacional de todas las fuerzas vivas.
La tensión en el continente alcanzó niveles críticos tras confirmarse la ofensiva militar. A través de un comunicado oficial, la República Bolivariana de Venezuela repudió la “gravísima agresión militar” contra Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
Desde el Palacio de Miraflores calificaron el ataque como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas. Además, aseguraron que el objetivo final de la administración de Donald Trump es el control de los recursos naturales del país, en especial el petróleo y los minerales.
El Gobierno venezolano informó que Nicolás Maduro firmó el decreto que declara el Estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional. La medida busca proteger los derechos de la población y autoriza el paso inmediato a la “lucha armada” para repeler la presencia extranjera.
“El pueblo de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana se encuentran desplegados para garantizar la soberanía y la paz”, señala el comunicado oficial. El texto también convoca a una “fusión popular-militar-policial” bajo la consigna de “pueblo a la calle”.

