La dictadura de Cuba anunció este viernes un conjunto de medidas de emergencia para enfrentar la crisis energética que atraviesa la isla. El paquete fue difundido a través de la televisión estatal y del periódico oficialista Granma. Las autoridades señalaron que el objetivo es garantizar servicios básicos y evitar un colapso del sistema ante el endurecimiento del bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Según lo informado, el plan prioriza el uso del combustible disponible en sectores considerados esenciales y en actividades que generan ingresos en divisas. El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva explicó que el régimen buscará sostener la “vitalidad de los servicios fundamentales”. En ese marco, el turismo aparece como uno de los ejes económicos que se intentará preservar.
El régimen reorganiza trabajo y educación para reducir el consumo energético
El paquete de emergencia, avalado por el Consejo de Ministros, incluye la promoción del teletrabajo y la reubicación de empleados dentro de empresas estatales. El ministro de Trabajo, Jesús Otamendiz, indicó que estas decisiones apuntan a disminuir el consumo energético en actividades administrativas. También se dispuso la implementación de un esquema de clases semipresenciales en las universidades.

La crisis de suministro se vincula a las sanciones reforzadas por la administración de Donald Trump y a la situación energética regional. En ese contexto, el régimen volvió a mencionar la “opción cero”, una estrategia aplicada en los años noventa. Ese esquema contemplaba racionamientos extremos, autosuficiencia alimentaria y el uso de recursos alternativos para transporte y cocción de alimentos.
Transporte, energía renovable y sectores sensibles bajo ajuste
Entre las nuevas disposiciones se incluyó la descentralización de la importación de combustible por parte de empresas privadas. El plan contempla además la distribución de paneles solares a trabajadores esenciales, centros sociales, bancos y viviendas. Según lo anunciado, se instalarán 40.000 sistemas solares entre hogares, personal de salud, docentes y comunidades aisladas, junto con incentivos para la venta directa de energía generada.
En materia de transporte, se reducirá la frecuencia de trenes nacionales y de servicios de ómnibus de larga distancia. El ministro Eduardo Rodríguez informó que los trenes pasarán a operar cada ocho días por destino y que se mantendrán servicios médicos específicos. También se garantizará el reembolso total de pasajes cancelados en transporte ferroviario y marítimo.
Malestar social y aumento de protestas en la isla
De acuerdo a Infobae, el anuncio de las medidas se produjo en un contexto de creciente malestar social. Según el Observatorio Cubano de Conflictos, en enero se registraron 953 protestas, denuncias y declaraciones críticas en la isla. De ese total, 395 correspondieron a desafíos directos al Estado, la cifra más alta en la historia reciente.
El informe indicó que 411 acciones estuvieron motivadas por causas económicas y sociales, mientras que otras derivaron en manifestaciones políticas abiertas. Entre las formas de protesta se identificaron cacerolazos, grafitis, vandalismo y críticas públicas en redes sociales. El organismo también documentó 147 incidentes represivos, que incluyeron detenciones arbitrarias, amenazas y sanciones contra opositores, periodistas y ciudadanos críticos.
Con información de infobae.

