La noticia se conoció este sábado, mientras el barco se prepara para atracar en el puerto de Granadilla (Tenerife, España). La pareja había iniciado un viaje de cinco meses por Sudamérica para observar aves y emprendió el regreso a bordo del Hondius.
Leo Schilperoord falleció el 11 de abril en el barco, inicialmente atribuido a causas naturales. Sin embargo, días después se confirmó que presentaba síntomas compatibles con hantavirus: fiebre alta, cefalea y dolor abdominal. Su esposa, Mirjam Schilperoord-Huisman, que ya mostraba signos de la enfermedad, abandonó el crucero para acompañar la repatriación del cuerpo, pero se descompuso en el aeropuerto de Johannesburgo y murió el 26 de abril.

La hipótesis principal es que el contagio se produjo durante una visita al basural municipal de Ushuaia, donde la pareja habría estado expuesta a roedores portadores del virus. No obstante, autoridades de Tierra del Fuego descartaron esa posibilidad, al señalar que la provincia no registra casos desde 1996 y que la zona no es hábitat del ratón colilargo.
Hasta el momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó ocho infecciones vinculadas al brote, con tres muertes y cuatro pacientes hospitalizados. En seis de los casos se identificó la variante Andes del virus, que tiene antecedentes de transmisión limitada entre humanos en el sur de Argentina y Chile.
En el crucero permanecen 151 personas de 23 países, que según las autoridades españolas se encuentran sanas.

