La periodista estadounidense Shelly Kittleson fue secuestrada este martes en Bagdad, según confirmaron dos fuentes familiarizadas con el asunto y un funcionario iraquí. El Ministerio del Interior de Irak informó que un periodista extranjero fue secuestrado por “individuos desconocidos”, aunque no identificó a la víctima.
Las fuerzas de seguridad iraquíes lograron arrestar a un sospechoso e incautaron el vehículo utilizado en el secuestro. Alex Plitsas, contacto designado de Kittleson en Estados Unidos y analista de seguridad nacional de CNN, confirmó a CBS News que la periodista había sido secuestrada.
Plitsas declaró que el gobierno estadounidense había advertido a Kittleson sobre una amenaza específica en su contra por parte del grupo paramilitar Kata’ib Hezbollah, respaldado por Irán. El grupo supuestamente buscaba secuestrar o asesinar a periodistas mujeres.
Plitsas afirmó que a Kittleson le informaron que su nombre figuraba en una lista en posesión de Kata’ib Hezbollah. Una segunda fuente confirmó que le habían advertido del riesgo, pero que ella creía que probablemente se trataba de información falsa.
El medio estadounidense Al-Monitor, para el que Kittleson trabaja como colaboradora, confirmó el secuestro y pidió su “liberación segura e inmediata”. La organización dijo estar “profundamente alarmada” por la desaparición de la periodista.
Un funcionario estadounidense informó a CNN que siguen el caso y trabajan con Irak para intentar asegurar su liberación. El Departamento de Estado señaló que “están siguiendo de cerca estos reportes” pero declinó hacer más comentarios por razones de privacidad.
Kittleson es una periodista especializada en Medio Oriente y Afganistán. Sus trabajos fueron publicados en medios internacionales de Estados Unidos e Italia.

