Tesla volvió a decepcionar a los inversores. Las acciones de la empresa se desplomaron un 9,2% este jueves, hasta los u$s302,10, luego de que el fabricante de vehículos eléctricos informara una caída interanual del 12% en sus ingresos trimestrales, la más profunda en diez años. Con esta nueva baja, los papeles de la compañía acumulan una pérdida superior al 25% en lo que va de 2025.
El reporte correspondiente al trimestre abril-junio mostró que los ingresos cayeron a u$s22.500 millones, frente a los u$s25.500 millones del mismo periodo de 2024. La cifra también quedó por debajo de las expectativas del mercado, que promediaban u$s22.740 millones, según datos de LSEG.
La baja se da a pesar del lanzamiento de una versión renovada del Modelo Y, el SUV más vendido de la marca, que los analistas esperaban que impulsara la demanda. Sin embargo, la creciente competencia de vehículos eléctricos más económicos y los costos de producción continúan presionando los márgenes de Tesla.
A esto se suma una serie de controversias en torno a Elon Musk, CEO de la compañía, cuya exposición política y declaraciones públicas han generado rechazo en parte del público y los mercados.
En un intento por revertir la tendencia, Musk confirmó que la empresa comenzó en junio la fabricación de las primeras unidades de su nuevo modelo asequible, y proyectó el inicio de la producción en masa para la segunda mitad del año. Sin embargo, advirtió que “se vienen algunos trimestres difíciles”, reflejando las tensiones internas en la empresa frente a un escenario global más competitivo.

