Las urnas para el crucial balotaje en Brasil entre el presidente Lula da Silva y el opositor Flávio Bolsonaro fueron cerradas a las 19. Ocurrió dos horas después del horario previsto inicialmente, debido a un pedido a la Justicia de los dos candidatos por diferentes razones.
El jefe de Estado protestó por la ausencia de autobuses que usan los electores con menores recursos para llegar a las mesas de votación, denunciando, además, que se trató de un acto premeditado. Mientras que Bolsonaro se sumó al pedido. Pero lo justificó por las intensas lluvias y deslizamientos de tierra que complicaron al traslado de los electores.
Por ejemplo, las fuertes lluvias que afectaron al estado brasileño de Sao Paulo obligaron a cambiar un centro de votación en Itapevi, municipio de la región metropolitana. Según el Tribunal Regional Electoral de Sao Paulo, durante la semana también fueron modificados otros cinco centros de votación del estado. Ocurrió por problemas relacionados con las condiciones meteorológicas.
Los cambios afectaron a las ciudades de Presidente Prudente, Sao Joao da Boa Vista e Ibitinga, así como a los barrios de Tucuruvi y Jabaquara, en la capital paulista.
Complicaciones para votar en Brasil: la tormenta arrancó los techos de dos escuelas
Un fuerte temporal afectó a dos establecimientos educativos de Barracão, en el suroeste de Paraná, y provocó la suspensión de las clases presenciales para unos 840 estudiantes. Además, diez mesas electorales fueron trasladadas a un centro comunitario ante los daños en uno de los edificios.
Así, la tormenta con fuertes ráfagas de viento provocó importantes daños en dos escuelas estatales de Barracão, en el suroeste de Brasil, durante la madrugada del viernes 23 de octubre. El fenómeno arrancó partes de los techos, causó filtraciones de agua y obligó a suspender las clases presenciales. Además, los daños en uno de los establecimientos forzaron el traslado del lugar de votación de aproximadamente 3.200 electores.
Los edificios afectados fueron la Escuela Estatal Dr. Mário Augusto Teixeira de Freitas, que recibe a unos 520 estudiantes. Y la Escuela Estatal Professora Leonor Castellano, con una matrícula aproximada de 320 alumnos.
Además, en la Escuela Estatal Professora Leonor Castellano, el viento arrancó partes del techo de la cocina, el depósito de alimentos, sala del personal, sala de profesores y el vestíbulo. También se registraron filtraciones de agua en las aulas. Los daños también afectaron la organización de las elecciones presidenciales brasileñas. El establecimiento funcionaba como centro de votación y albergaba diez mesas electorales.
En tanto, la Escuela Estatal Dr. Mário Augusto Teixeira de Freitas también sufrió daños en el techo y filtraciones de agua en las aulas, por lo que debió suspender las actividades educativas.

Trasladaron las urnas por caminos inundados
En la comunidad de Taboão, una máquina de votación electrónica llegó en motocicleta tras el cruce de un río. En Rio do Meio, el traslado se realizó en tractor, mientras que en Patos Velhos utilizaron un bote.
La situación fue particularmente complicada en Barra Seca, donde los voluntarios cruzaron un arroyo a pie y utilizaron una tabla para transportar una de las urnas.
Las inundaciones también afectaron a los votantes y a las autoridades electorales. El presidente de mesa, los fiscales y las personas que debían sufragar tuvieron que cruzar ríos en embarcaciones para llegar a los centros de votación.

