El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el envío de una gran flota militar hacia Irán y lanzó una advertencia directa sobre el acuerdo nuclear. El mensaje lo publicó en la red Truth Social, donde elevó el tono del conflicto.
En esa comunicación, Trump afirmó: “Una armada masiva se dirige a Irán. Se mueve rápidamente, con gran poder, entusiasmo y propósito. Es una flota más grande, encabezada por el gran portaaviones Abraham Lincoln, que la enviada a Venezuela”. Con esas palabras, buscó marcar la magnitud del despliegue.
Además, el mandatario subrayó que la flota se encuentra lista para actuar “con rapidez y violencia, si es necesario”. En ese marco, urgió al régimen iraní a negociar un acuerdo “justo y equitativo: sin armas nucleares, uno que sea bueno para todas las partes”. Luego advirtió: “El tiempo se acaba, es realmente esencial”.

Trump recordó un episodio previo de tensión, cuando Irán rechazó una negociación. En ese contexto, mencionó la llamada “Operación Martillo de Medianoche”, que, según sostuvo, provocó una gran destrucción. El presidente advirtió: “El próximo ataque será mucho peor. No permitan que eso vuelva a suceder”.
La respuesta de Irán al despliegue militar de Trump
Desde Teherán, el viceministro iraní de Exteriores, Kazem Ghariabadi, respondió con dureza durante un encuentro con prensa extranjera. Allí señaló que el régimen considera “más probable la guerra que la negociación” tras el aumento de la tensión. “Nos preparamos para el peor escenario. La prioridad es defender el país”, aseguró.

Ghariabadi explicó que Irán responderá de manera “contundente a cualquier agresión” y precisó que, ante un ataque limitado, la respuesta será “adecuada”. Además, advirtió que cualquier punto desde donde se origine una ofensiva será considerado un “blanco legítimo”.
El funcionario también afirmó que Estados Unidos debe modificar su enfoque y buscar una negociación real. Aclaró que los canales de diálogo permanecen abiertos, aunque actualmente no existen conversaciones en curso.
El despliegue estadounidense se produjo luego de que el Comando Central de Estados Unidos confirmara la presencia del USS Abraham Lincoln en Oriente Medio. Trump mantuvo la orden pese a que las protestas internas en Irán, ocurridas los días ocho y nueve de enero, fueron sofocadas.
Este martes, las Fuerzas Armadas iraníes señalaron que la presencia de buques estadounidenses incrementa su “vulnerabilidad”. “La concentración y acumulación de fuerzas y equipos en la zona no será un factor disuasorio, sino que aumentará su vulnerabilidad y los convertirá en objetivos al alcance”, indicó una fuente militar.
Finalmente, Irán advirtió que responderá ante cualquier intervención y considerará objetivos militares a todas las bases estadounidenses. Además, acusó a Estados Unidos e Israel de organizar protestas “terroristas”, que dejaron 3.117 muertos según cifras oficiales.

