El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, “debería estar muy preocupado”. Esta advertencia se produce en un contexto de mayor presencia militar estadounidense en la región mientras continúan las complejas negociaciones nucleares entre ambos países.
“Diría que sí, debería estar muy preocupado. Debería estarlo, como saben, están negociando con nosotros”, declaró Trump en una entrevista con NBC News. El mandatario republicano detalló que la situación en Irán se agravó tras la ofensiva que ordenó contra instalaciones nucleares iraníes en junio del año pasado.

Según el presidente estadounidense, ese país es ahora “un desastre” debido a la intervención de Estados Unidos. Trump afirmó que sus fuerzas “entraron y destruyeron su infraestructura nuclear”, una acción que, en su visión, evitó un grave riesgo para la seguridad de toda la región.

“Si no hubiéramos eliminado su programa nuclear, no existiría la actual estabilidad en Oriente Medio”, subrayó Trump. El líder de la Casa Blanca explicó que la operación incluyó ataques de precisión realizados por bombarderos estratégicos B-2, los cuales impactaron todos sus objetivos.
Trump agregó que, según información de inteligencia, el régimen iraní consideró reconstruir el programa en otra ubicación secreta. “Les advertí, ‘Si hacen eso, vamos a tomar medidas muy severas'”, declaró el presidente, rematando con una clara amenaza, “Si intentan reiniciar el programa, volveremos a intervenir”.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, remarcó que las negociaciones con Irán deben incluir la limitación de su programa de misiles balísticos. Rubio indicó que para un resultado relevante, el diálogo debe abordar también el cese del apoyo iraní a grupos armados en la región y el trato a su propia población.
El régimen iraní rechazó de plano que las negociaciones abarquen temas más allá del programa nuclear, calificando como inaceptables las exigencias sobre sus capacidades defensivas. Para este viernes está prevista una reunión en Turquía con representantes de ambas partes, aunque la asistencia iraní permanece en duda debido a desacuerdos sobre la agenda.

