Los incendios forestales en Turquía ya dejaron al menos 17 muertos según el informe publicado el fin de semana. El país enfrenta una ola de calor que, junto con la sequía y los vientos fuertes, alimentó focos en distintas provincias, especialmente en Bursa y Eskisehir. El último reporte confirmó que dos bomberos voluntarios murieron el domingo por la noche, luego de ser rescatados de un camión cisterna que volcó camino a un incendio.
Ese mismo accidente ya había provocado la muerte de otro trabajador en el lugar. Además, un bombero falleció por un infarto. Las autoridades confirmaron que diez de las víctimas eran voluntarios de rescate y trabajadores forestales, quienes murieron el miércoles durante un foco en Eskisehir.
En Bursa, la cuarta ciudad más grande de Turquía, más de 3500 personas tuvieron que evacuar sus casas. Una densa mezcla de humo y neblina cubría la ciudad el lunes por la mañana. Según el ministro de Silvicultura, Ibrahim Yumakli, el domingo se combatieron al menos 44 incendios activos en distintas zonas. Los focos más intensos están en Bursa, Karabuk y Kahramanmaras.

Zonas en emergencia y causas bajo investigación
El gobierno declaró áreas de desastre en las provincias de Izmir y Bilecik. El ministro de Justicia, Yilmaz Tunc, informó que se iniciaron procesos judiciales contra 97 personas en 33 provincias en relación con los incendios forestales en Turquía.
En Harmancik, a 57 kilómetros al sur de Bursa, una multitud se concentró frente a una comisaría donde se encontraba detenido un sospechoso de provocar uno de los incendios. Tras asegurar que habría una investigación completa, la policía logró dispersar la protesta.
El equipo accidentado pertenecía a la provincia de Bolu y se dirigía al pueblo de Aglasan cuando el camión cayó en una zanja mientras atravesaba un camino forestal. Los incendios forestales en Turquía ya afectaron grandes extensiones de bosque. Aunque los bomberos lograron contener el avance hacia las viviendas, la situación continúa siendo crítica.

