La cifra de víctimas por los terremotos que afectaron a Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 5.069 fallecidos, según el último balance oficial difundido por las autoridades. Los movimientos sísmicos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron graves daños en distintas zonas del país y dejaron miles de personas afectadas.
El informe indicó además que 21.235 personas permanecen bajo asistencia en 107 campamentos temporales, mientras que 17.907 habitantes continúan sin vivienda. En total, las autoridades reportaron que más de 128.000 familias fueron alcanzadas por las consecuencias del desastre natural.
Desde el primer terremoto se registraron 1.331 réplicas, aunque la mayoría fueron de menor intensidad. La más reciente de relevancia ocurrió el 10 de julio, con una magnitud de 3,9 y epicentro en el estado de La Guaira, una de las regiones más afectadas.
En paralelo, el Gobierno venezolano comenzó a coordinar acciones de recuperación con organismos internacionales. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, mantuvo reuniones con representantes de la Unión Europea para evaluar programas de reconstrucción y fortalecer la asistencia en las zonas dañadas.
En La Guaira, uno de los principales puntos afectados, las autoridades informaron que casi la mitad de las edificaciones evaluadas fueron declaradas habitables. De unas 2.400 viviendas inspeccionadas, el 49% podrá volver a ser ocupado, mientras que otras deberán recibir reparaciones o estudios estructurales antes del regreso de sus habitantes.
Los trabajos de recuperación también alcanzan complejos habitacionales con cientos de familias afectadas. En Brisas de Maiquetía comenzaron obras de rehabilitación en 20 torres que permitirán el retorno progresivo de más de 3.000 personas una vez finalizadas las reparaciones.
Además, una delegación de la Unesco recorrió la Universidad Central de Venezuela para evaluar los daños en edificios considerados patrimonio mundial. El organismo internacional destacó la importancia cultural y educativa del complejo universitario y acompañará las tareas de recuperación.
Mientras continúa la asistencia a los damnificados, la Cámara Venezolana de la Construcción propuso una serie de medidas para acelerar la reconstrucción, entre ellas subsidios para viviendas, incentivos fiscales y alianzas entre el sector público y privado. Las autoridades buscan avanzar en una etapa de recuperación que permita reconstruir las zonas más golpeadas por los sismos.

