Al menos treinta presos políticos recuperaron la libertad este lunes en la prisión El Rodeo I, ubicada a las afueras de Caracas. Allí continúa detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo, cuya pareja, María Alexandra Gómez, aseguró que aún no tienen novedades.
Los liberados salieron con la cabeza rapada y camisas blancas. “¡Somos libres!”, gritaron al ser recibidos por familiares y allegados. La cárcel, situada a unos 40 kilómetros de la capital, fue escenario de abrazos, aplausos y lágrimas tras semanas de espera.
El proceso se enmarca en la Ley de Amnistía promulgada el pasado jueves en Venezuela bajo presión de Washington. Según el diputado chavista Jorge Arreaza, presidente de la comisión parlamentaria encargada de su cumplimiento, 2021 personas con medidas cautelares y 177 presos fueron beneficiados.
La norma fue impulsada por la presidenta Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense el 3 de enero. El Parlamento aprobó la iniciativa que abarca puntos específicos de los 27 años de chavismo.
El ambiente en El Rodeo I reflejó la emoción de las familias. “Somos totalmente libres, sin ningún tipo de regimiento que nos tengamos que presentar”, explicó uno de los liberados, Luis Viera, tras un año y un mes detenido.

Otro excarcelado, Javier Rivas, cadete acusado de “golpista”, relató su experiencia. “Yo sufrí de tortura, tortura, golpes, maltrato físico (…) me acusan de cuestiones que no son válidas”, dijo, y añadió: “Aquí estoy vivo”.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, indicó que 1500 presos políticos solicitaron su libertad a través de la amnistía. Además, once mil personas en libertad condicional obtendrán libertad plena gracias a la nueva norma.
La ONG Foro Penal había contabilizado 65 amnistiados hasta la mañana del pasado lunes. Sin embargo, expertos advierten que cientos de detenidos, incluidos militares acusados de “terrorismo”, podrían quedar fuera del beneficio.

