La Justicia de Estados Unidos resolvió suspender todas las demandas vinculadas al juicio por la expropiación de YPF, en una decisión que representa un alivio para la posición de Argentina en el litigio internacional. La medida fue adoptada por la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que dispuso frenar cualquier avance procesal hasta que se resuelva la cuestión de fondo en la apelación presentada por el Estado nacional.
De este modo, ningún tribunal podrá avanzar con investigaciones, ejecuciones ni procedimientos relacionados al caso mientras se aguarda la definición del máximo tribunal interviniente en esta instancia.
El pedido había sido impulsado por el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, en sus primeras horas al frente del organismo, con el objetivo de evitar nuevos avances en torno a la ejecución de la sentencia dictada en 2023 contra la Argentina.
La resolución de la Cámara es clave, ya que este tribunal tiene la potestad de confirmar, modificar o revocar el fallo que condenó al país al pago de una cifra millonaria por la expropiación de la petrolera. Para los especialistas, la decisión también podría interpretarse como una señal de que el tribunal se encuentra próximo a pronunciarse sobre el fondo del litigio.
En ese sentido, el analista Sebastián Maril señaló que la suspensión de las actuaciones podría responder a la intención de los jueces de evitar nuevas audiencias mientras se define la resolución definitiva. “La cámara no tiene plazos, pero esto puede indicar que el fallo está cerca”, explicó, al tiempo que recordó que la audiencia de apelación se realizó en octubre del año pasado.
El proceso judicial por la expropiación de YPF es uno de los litigios más relevantes que enfrenta Argentina en el exterior, tanto por su impacto económico como por sus implicancias institucionales. En este contexto, la suspensión de las demandas abre una pausa clave en el caso, a la espera de una definición que podría marcar el rumbo final del conflicto.

