El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, rechazó las propuestas de establecer una zona de amortiguación entre las fuerzas ucranianas y rusas como parte de un eventual acuerdo de paz. “Solo quienes no comprenden el estado tecnológico de la guerra actual proponen una zona de amortiguación”, dijo el mandatario el viernes en conferencia de prensa. Sus declaraciones respondieron a un informe según el cual líderes europeos analizaban crear una franja de 40 kilómetros en territorio ucraniano como medida de seguridad.
Zelensky señaló que la guerra en Ucrania ya está condicionada por el uso de drones, lo que genera una especie de franja sin presencia de artillería pesada a ambos lados de la línea del frente. “Hoy en día, nuestras armas pesadas se encuentran a más de 10 kilómetros de distancia entre sí, porque todo es atacado por drones”, explicó. Agregó que esa franja funciona como una “zona muerta” o “zona gris” y descartó ceder territorio en un acuerdo de este tipo. “Si Rusia quiere distanciarse más de nosotros, puede retirarse a las profundidades de los territorios temporalmente ocupados de Ucrania”, remarcó.
Negociaciones de paz sin avances
De acuerdo con un informe de Politico, diplomáticos europeos plantearon la posibilidad de bloquear un área desmilitarizada en Ucrania como fórmula para un alto el fuego. Sin embargo, Zelensky advirtió que Moscú busca dilatar el fin de la guerra y que no está preparado para un proceso diplomático real. El jefe de Estado ucraniano insistió en que Rusia solo pretende ganar tiempo frente a la presión internacional.
La ofensiva diplomática impulsada por Estados Unidos mostró señales de debilitamiento en los últimos días. Una reunión en Toulon entre el presidente estadounidense Donald Trump, Zelensky y varios líderes europeos había abierto la posibilidad de una cumbre con Vladimir Putin. Sin embargo, el canciller alemán Friedrich Merz sostuvo que “obviamente” no habría un encuentro y consideró que el mandatario ruso estaba “reacio” a cualquier negociación.

Escalada militar en Kyiv
En paralelo, Rusia lanzó el jueves uno de los mayores ataques aéreos de la guerra, con 629 drones y misiles contra Kyiv. El bombardeo causó la muerte de 23 personas y daños en zonas cercanas a las oficinas de la Unión Europea. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, denunció que los ataques contra civiles y la infraestructura “constituyen una escalada deliberada y socavan los esfuerzos por la paz”. Tanto Merz como el presidente francés, Emmanuel Macron, anunciaron que la presión europea sobre Moscú se incrementará ante la falta de voluntad de Putin.
Macron aseguró que, si Putin no cumplía el plazo para aceptar conversaciones, “demostraría una vez más que ha engañado al presidente Trump”. Por su parte, Merz advirtió que la guerra podría prolongarse “muchos meses más”. Los ataques rusos y la ausencia de avances en las negociaciones refuerzan el escepticismo sobre una salida política cercana al conflicto.
El bloqueo de Rusia y la seguridad de Ucrania
El jefe de gabinete de Zelensky, Andriy Yermak, se reunió en Nueva York con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance para analizar posibles mecanismos de paz. Tras el encuentro, sostuvo que, aunque Kiev valora las propuestas de Washington, “desafortunadamente Rusia las está bloqueando todas”.
Mientras tanto, de acuerdo a la BBC, la Unión Europea debate garantías de seguridad para Ucrania en caso de alcanzarse un acuerdo. Kaja Kallas sostuvo que estas deben ser “sólidas y creíbles”, en línea con compromisos similares a los de la OTAN. Sin embargo, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zakharova, calificó las propuestas occidentales como “parciales” y orientadas a contener a Moscú. “Las garantías de seguridad deben basarse en el logro de un entendimiento común que tenga en cuenta los intereses de seguridad de Rusia”, afirmó.

