La investigación por el crimen de Sergio Adrián Schulz (39) y Griselda Yamila Gritzmacher (29) atraviesa una etapa clave, con nuevas pistas sobre el posible entorno del principal sospechoso -ya identificado- y el análisis de elementos que podrían resultar determinantes para esclarecer el caso. Los investigadores concentran sus esfuerzos en reconstruir los últimos movimientos de la pareja, establecer posibles vínculos comerciales.
El móvil de una deuda de vieja data y el prontuario del sindicado sospechoso inquietó entre ayer y hoy a los investigadores que entregaron elementos al juez de Instrucción Nº 1 de Oberá, Diego Lafata, quien considera, por estas horas, la posible detención del denominado “deudor”.
Este sábado se realizaron nuevos rastrillajes en Picada Sargento Cabral para localizar el teléfono celular de Griselda. La recuperación del dispositivo podría aportar datos sobre sus últimas comunicaciones y movimientos antes del ataque.
Ayer, otro hubo otro procedimientos clave en una vivienda del barrio Villa Mousquere de Oberá, en inmediaciones del Hospital Samic. Allí fueron secuestrados al menos dos teléfonos celulares que serán remitidos a la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic), por disposición del juez.
De los nombres que surjan en la lista de deudores y perfiles que describan los testigos, se desprenderán nuevas medidas, incluso allanamientos.

Una lista reconstruida y una posible pista comercial
Entre los elementos que concentran la atención de los investigadores aparecen varios fragmentos de papel encontrados entre la vegetación, cerca del automóvil. Los peritos detectaron huellas dactilares parciales y trabajan en los cotejos correspondientes. Los investigadores lograron reconstruir una lista.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la investigación, entre los nombres que aparecen en ese documento está “el deudor”, cuyo prontuario delictivo no lo respalda. También habría referencias a su pareja. La deuda que mantendría con las víctimas sería de un monto de gran valor, dato que se analiza para establecer si existió algún conflicto previo.
Respecto al perfil del presunto autor del crimen, trascendió, habría cursado en la entonces Escuela de Cadetes, aunque no llegó a egresar como integrante de la Policía. Además, los investigadores revisan antecedentes vinculados con presuntas estafas y otros elementos de su entorno.
Por el momento, estas referencias constituyen líneas de investigación y no implican una atribución de responsabilidad penal por el doble homicidio.
El aporte de la Saic y el análisis de rastros digitales
La Saic interviene en el procesamiento de información digital y en las pericias sobre los dispositivos secuestrados. Su trabajo incluye el análisis de teléfonos celulares, computadoras, registros de antenas de telefonía, billeteras virtuales, movimientos bancarios, datos de geolocalización, redes sociales y fuentes abiertas.
A través de programas informáticos específicos, los especialistas procesan y cruzan grandes volúmenes de información para reconstruir comunicaciones, contactos, recorridos y posibles vínculos entre las personas relacionadas con la causa.
En ese marco, también serán peritados los dispositivos encontrados en la vivienda de las víctimas. La información que puedan aportar permitirá contrastar los datos comerciales, las comunicaciones y los movimientos registrados antes del crimen.
El trabajo se desarrolla de manera articulada con Cibercrimen, las divisiones de Investigaciones de la Unidad Regional II y la Dirección de Homicidios. Entre las tareas en marcha, Cibercrimen analiza registros de cámaras de la zona urbana más próxima al acceso del camino terrado que conduce a Picada Sargento Cabral, con el objetivo de reconstruir el recorrido del vehículo y detectar otros movimientos de interés.

El informe forense
Los resultados de las autopsias confirmaron que Sergio Schulz y Griselda Gritzmacher fueron víctimas de un ataque con arma blanca. Los estudios forenses determinaron que ambos presentaban múltiples heridas cortantes y punzantes, un dato que permitió avanzar en la reconstrucción de la mecánica del crimen.
La cantidad y las características de las lesiones también forman parte del análisis de los investigadores, que esperan complementar esa información con los rastros levantados en la escena, los cotejos de huellas y los estudios genéticos.
Además, la inspección del automóvil en el que fue encontrado Schulz continúa bajo análisis. Los peritos buscan establecer qué ocurrió dentro del habitáculo y determinar si los rastros biológicos o las huellas halladas pueden aportar información sobre la intervención de otras personas.
Del hallazgo a los primeros procedimientos
El caso se conoció el jueves 29 de octubre, alrededor de las 7:30, cuando trabajadores municipales que realizaban la recolección de residuos encontraron un automóvil detenido en el límite entre Oberá y Los Helechos. En el interior del vehículo estaba el cuerpo de Schulz, mientras que Griselda fue encontrada sin vida a pocos metros. En el asiento trasero permanecía el hijo de dos años de la pareja, que no presentaba lesiones.
Desde las primeras horas, la ausencia de los teléfonos celulares de las víctimas llamó la atención de los investigadores y abrió una línea de trabajo centrada en la posible intervención de terceros. Familiares de Schulz señalaron que el hombre había salido para cobrar una cuenta, por lo que la actividad comercial de la pareja comenzó a formar parte de las averiguaciones.
También se incorporaron testimonios de personas que circularon por el sector antes del hallazgo. Uno de los testigos afirmó haber visto a la pareja junto a otras dos personas horas antes de que fueran encontrados los cuerpos. Esa declaración es analizada junto con los registros de cámaras y otros elementos reunidos durante los procedimientos.
En las primeras medidas, la Policía realizó allanamientos y demoró preventivamente a dos hombres, de 39 y 31 años. También secuestró computadoras, dispositivos de almacenamiento y documentación comercial en la vivienda de las víctimas. Hasta el momento, no se informó oficialmente que los demorados hayan sido imputados por los homicidios.
La investigación continúa bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción N.º 1 de Oberá. Con nuevos procedimientos, peritajes tecnológicos y el análisis de los rastros levantados en la escena, los investigadores buscan reconstruir las últimas horas de la pareja y reunir pruebas que permitan identificar a quienes participaron del doble crimen.

