Un acto en apuros permitió salvar la vida de un niño de dos años en la Chacra 154 de Villa Cabello, Posadas. El oficial auxiliar Marcelo Benítez, de la Comisaría Séptima, relató en diálogo con Canal Doce cómo junto a sus compañeros logró reanimar al pequeño Aarón, que se encontraba inconsciente y sin signos vitales.
“Nos encontramos en el momento y lugar adecuados. Estábamos realizando averiguaciones en la zona, a unos cien metros del lugar. No hubo llamado al 911 ni pedido formal de auxilio, fueron los vecinos quienes nos avisaron”, explicó Benítez.
Al llegar, los efectivos encontraron al niño tendido en el suelo y a su madre, recién llegada al barrio, en estado de shock. “La señora no sabía a quién acudir. El chiquito tenía pocos signos vitales, y tomamos la decisión de no esperar a la ambulancia ni a Salud Pública. Lo subimos al móvil e iniciamos las maniobras de RCP en el camino”, relató el oficial.
En el trayecto, los agentes mantuvieron las maniobras de reanimación hasta lograr que el niño recupere la respiración. “Fue un momento límite, pero cuando empezó a reaccionar, supimos que lo estábamos logrando”, añadió.
Coordinación inmediata y atención médica
El traslado se realizó al Hospital Favaloro, el centro más cercano, donde el pequeño recibió oxígeno y atención médica inicial. Luego fue derivado al Hospital Pediátrico Dr. Fernando Barreyro, donde fue estabilizado y dado de alta horas después.
“El personal de Salud Pública actuó de inmediato y nos facilitó el traslado. Todo fue cuestión de segundos y coordinación. Por suerte, Aarón fue atendido muy bien y se recuperó”, destacó Benítez.

El oficial también contó que se mantuvo en contacto con la madre del niño durante todo el día posterior al rescate. “Nos comunicamos hasta altas horas de la noche. Fue muy emotivo ver el alivio en su rostro cuando el médico le confirmó que su hijo estaba fuera de peligro”, señaló.
Entrenamiento y vocación de servicio
Benítez, con varios años de experiencia en la fuerza, subrayó la importancia del entrenamiento en primeros auxilios: “Es la primera vez que realizo un RCP en un niño tan pequeño. No es igual que en un adulto: requiere precisión y cuidado para evitar daños. En ese momento, más que técnica, actuó la vocación”.
Desde la Policía de Misiones destacaron la intervención de los tres efectivos que participaron del operativo: Marcelo Benítez, Franco Giménez y Franco Guerrero, quienes permanecieron junto a la madre hasta que el menor fue dado de alta. “A veces no se trata solo de patrullar o prevenir delitos. Se trata de estar donde alguien necesita ayuda urgente”, concluyó Benítez.
El hecho volvió a poner en valor el rol social y humano de la policía provincial, cuya presencia constante en los barrios permite respuestas inmediatas ante emergencias.

