La investigación por el crimen de Agostina Vega, la adolescente hallada sin vida tras permanecer desaparecida durante una semana en Córdoba, tiene como principal acusado a Claudio Gabriel Barrelier, un hombre de 33 años que mantenía una relación cercana con el entorno familiar de la menor y que actualmente permanece detenido.
El caso tomó un giro decisivo este sábado, cuando efectivos de la Policía de Córdoba localizaron restos humanos en un descampado del barrio Ferreyra. Poco después, las pericias confirmaron que pertenecían a Agostina, quien había sido vista por última vez la noche del 23 de mayo, cuando abordó un remis con destino al domicilio del sospechoso.
Según la investigación, distintos elementos probatorios ubican a la adolescente en la vivienda de Barrelier. Entre ellos figuran registros de cámaras de seguridad, análisis de antenas de telefonía y otros indicios recolectados durante la causa. Los primeros resultados también sostienen la hipótesis de que el crimen ocurrió pocas horas después de la llegada de la víctima al lugar.

El fiscal Raúl Garzón, a cargo del expediente, informó que el acusado declaró en dos oportunidades. Sin embargo, remarcó que ninguna de esas intervenciones aportó datos que permitieran localizar el cuerpo de la menor ni esclarecer aspectos centrales de la investigación.
Antecedentes, trabajo municipal y pasado como barra brava
Barrelier cuenta con antecedentes judiciales. Meses atrás quedó involucrado en una denuncia por privación ilegítima de la libertad, un episodio que trascendió públicamente luego de que una mujer saliera de su vivienda pidiendo ayuda. Además, vecinos de la zona lo identificaron como integrante de la barra brava de Instituto de Córdoba, grupo que utilizaba su domicilio como punto de encuentro en algunas jornadas deportivas.
En el plano laboral, se desempeñaba en el área de Tránsito de la Municipalidad de Córdoba. Tras conocerse su detención y la gravedad de las acusaciones, las autoridades municipales resolvieron apartarlo de sus funciones mientras avanza el proceso judicial.

Los investigadores también reconstruyeron el vínculo entre el acusado y la víctima. Barrelier había mantenido una relación sentimental con la madre de Agostina y, pese a la separación, conservó contacto con la familia. Esa cercanía se extendió durante aproximadamente tres años, período en el que la adolescente continuó frecuentándolo.
A partir de esa relación de confianza, la principal hipótesis de la causa sostiene que la menor acudió al domicilio tras recibir una invitación vinculada a una supuesta sorpresa para su madre. Los investigadores consideran que ese argumento habría facilitado el encuentro que terminó con el asesinato de la adolescente.

