La situación de la yerba mate volvió a generar un fuerte intercambio en la Cámara de Diputados de Misiones durante la exposición del Presupuesto 2027 del Ministerio del Agro y la Producción. El diputado Carlos Núñez, de La Libertad Avanza, consultó por los recursos destinados al sector, ante lo cual la diputada de Movimiento por lo que viene, Arabela Soler, señaló que, frente a la magnitud de las pérdidas que atraviesa la cadena yerbatera a causa de las políticas de desregulación nacional, ningún Gobierno provincial cuenta con recursos suficientes para compensar por sí solo ese impacto.
Soler consideró que la consulta desconocía el alcance de la situación que atraviesa el sector y marcó que el Ejecutivo provincial concurre a la Legislatura a presentar su presupuesto, no a rendir cuentas como un Tribunal de Cuentas. “Me pareció hasta casi de mal gusto su pregunta”, afirmó la legisladora, al plantear que “ningún Gobierno provincial cuenta actualmente con los recursos suficientes para compensar las pérdidas” que, según sostuvo, enfrenta el sector productivo como consecuencia de las políticas nacionales.
La diputada también vinculó el escenario actual con la situación de las industrias y el precio que reciben los productores. Según Soler, incluso las empresas de mayor escala están atravesando dificultades para sostener su posición en el mercado, mientras algunas industrias correntinas compiten por las principales góndolas y por nuevos mercados. A su entender, esa competencia termina teniendo como uno de sus puntos de ajuste el valor de la materia prima que reciben los productores misioneros.
“Más de 12 mil familias productoras comen del precio de la hoja verde”
Uno de los principales argumentos de Soler fue el impacto social de la actividad. “Tenemos más de 12 mil familias productoras directas, más las indirectas, que comen del precio de la hoja verde”, sostuvo. En ese contexto, cuestionó que se plantee qué partida presupuestaria existe específicamente para el sector cuando, según explicó, distintas áreas del Gobierno provincial trabajan de manera permanente para encontrar herramientas que permitan mejorar la situación económica de los productores.
Entre esas herramientas mencionó el trabajo conjunto con el Ministerio de Hacienda y el Instituto de Macroeconomía Circular, además de mecanismos vinculados al cambio de cheques. Explicó que el objetivo de esas gestiones es generar alternativas que permitan mejorar los ingresos de los productores y alcanzar un valor que resulte sostenible para todos los integrantes de la cadena productiva yerbatera.
El planteo de la diputada se da mientras los indicadores del sector continúan mostrando un escenario crítico. La actividad acumula 28 meses consecutivos en rojo, mientras que en julio el productor recibió alrededor de $260 mil por tonelada de hoja verde, un valor que representa una caída real del 13% frente al mismo mes del año anterior. A precios constantes, el promedio de los últimos cinco años ronda los $620 mil por tonelada.
Una crisis que impacta sobre toda la cadena
Soler sostuvo que el problema no puede analizarse únicamente desde el presupuesto provincial, porque las dificultades alcanzan a productores e industrias. Los datos disponibles muestran además que la producción de los últimos doce meses llegó a 807 mil toneladas, un 9% menos que las 887 mil toneladas del período anterior, mientras el área cultivada permaneció estable en unas 231 mil hectáreas.
En el mercado, el consumo interno se mantiene en torno a 6,1 kilos por habitante al año, mientras las exportaciones generaron US$127 millones, un 7% más, y las importaciones sumaron US$20,9 millones, con una caída del 10%. Para Soler, estos números deben estar considerados dentro de una discusión más amplia sobre las condiciones económicas de la cadena y la necesidad de generar mecanismos que permitan sostener al productor.
La diputada insistió en que la discusión central debe pasar por cómo mejorar la situación de quienes producen la materia prima. “Para que sea un precio justo, para que sea sustentable para todos los que componen la cadena productiva agro yerbatera”, concluyó.

