La Cámara de Diputados aprobó este miércoles 8 de octubre la reforma a la Ley 26.122, que regula el procedimiento parlamentario de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). La iniciativa introduce límites concretos al uso de esta herramienta por parte del Poder Ejecutivo.
Con esta modificación, bastará el rechazo de una sola de las cámaras del Congreso —Diputados o Senado— para que un DNU pierda validez, una diferencia sustancial respecto del esquema actual, que requería el voto negativo de ambas. Además, el texto establece un plazo máximo de 90 días corridos para que el Congreso se pronuncie sobre la validez de los decretos.
El proyecto ya contaba con media sanción del Senado, pero deberá regresar a la cámara de origen debido a las modificaciones incorporadas durante el debate en Diputados.
La aprobación se logró luego del dictamen de mayoría emitido el martes por el plenario de las comisiones de Peticiones, Poderes y Reglamento y de Asuntos Constitucionales.
En los hechos, la nueva redacción de la Ley 26.122 otorga al Congreso una capacidad de control más efectiva sobre los decretos presidenciales, al permitir que una sola cámara pueda dejar sin efecto un DNU.
Cabe destacar que antes de este cambio, el rechazo requería mayoría en ambas cámaras.

