El tratamiento de pilas y baterías siempre fue un desafío ambiental en todo el mundo. En Misiones, comenzó a abordarse de manera sistemática en 2007, cuando la provincia incorporó la problemática al sistema integral de residuos. Desde entonces, se consolidó un esquema de trabajo que se fue adaptando a las nuevas tecnologías de consumo masivo.
Ricardo Charon, responsable del área de políticas ambientales del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRoDHa), recordó que en los primeros años la preocupación giraba en torno a las pilas alcalinas descartables. “Por el año 2007, el tema de las pilas alcalinas desechables o descartables estaba muy presente. Todavía no vivíamos esto de las baterías o pilas recargables. En ese momento, se utilizaban en linternas, juguetes o pequeños aparatos domésticos”, explicó.

El especialista detalló que se trataba de pilas de corta duración que terminaban acumuladas en la periferia de los municipios y departamentos de la provincia. “Esas pilas eran un problema de alta contaminación a las napas de agua, entre otras consecuencias”, señaló.
Con el paso de los años, el escenario cambió. En 2021, cuando el Iprodha tomó el control del sistema, se decidió ampliar el alcance e incluir a las pilas y baterías recargables, que ya formaban parte de la vida cotidiana de la población. “El mayor problema, por ejemplo, con los primeros celulares que tenían baterías desmontables. Había que tratar estas pilas y baterías distintas que son recargables en su ciclo de final de vida. Ampliamos el alcance inicial para llegar a las denominadas secundarias recargables”, explicó Charon.
El sistema se concentra en las pilas y baterías de uso domiciliario. “Hay que aclarar que las denominadas baterías húmedas o de autos no entran en el sistema. Estas van a un circuito distinto, donde el industrial, comerciante o vendedor se hace cargo de tratar esas baterías”, aclaró.

La estrategia provincial se apoya en un esquema de gestión municipal. Cada comuna dispone de puntos de recolección en negocios vinculados a la venta de estos productos. Desde allí, los residuos son llevados a lo que se denomina Centro de Almacenamiento Primario, que luego son retirados por el Iprodha y trasladados al Centro Ambiental del Sur, en la localidad de Fachinal.
En ese espacio, las pilas pasan a un depósito preparado con un sistema de clasificación riguroso. “Tenemos una gran trazabilidad donde el municipio además sabe cuántas pilas se entregan al sistema. Además, se da un certificado que los exonera de la responsabilidad de tratar un residuo peligroso al Municipio”, destacó Charon.
El circuito continúa con un servicio logístico que asegura el traslado hacia el centro ambiental. Una vez allí, las pilas y baterías ingresan a un depósito especial, pasan por una cinta clasificadora y son tratadas con material absorbente para contener posibles filtraciones. Cuando el depósito alcanza las 20 toneladas de pilas, se habilita la apertura de un relleno de seguridad. “Se utiliza un sistema con membranas especiales y muchísimos cuidados”, puntualizó el funcionario.
Hasta el momento, Misiones dispuso dos rellenos de seguridad cerrados y georreferenciados, con información precisa sobre el tipo y marcas de pilas que contienen. Cada uno acumula más de 20 toneladas. Actualmente, el sistema cuenta con un stock de 16 toneladas en etapa de clasificación. Una vez que se complete la carga, se abrirá un nuevo relleno, también preparado y georreferenciado.
El programa provincial no solo responde a una necesidad ambiental, sino que también se anticipa a los cambios normativos que podrían llegar a nivel nacional. “Creemos que en algún momento habrá alguna ley nacional que ponga la responsabilidad de este elemento en el fabricador o comerciante. Cuando llegue ese momento, gracias al trabajo organizado, Misiones sabe cuántas pilas, qué modelos y en qué lugar están guardadas”, concluyó Charon.
Con este trabajo sostenido, Misiones se ubica a la vanguardia en materia de gestión ambiental de residuos peligrosos domiciliarios, garantizando que los contaminantes más complejos tengan un destino seguro y controlado.

