El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, encabezó una visita técnica en el marco del inicio formal de la obra de la Línea de 132 kV San Isidro – Alem – Oberá II de Alta Tensión. La actividad tuvo lugar en el sector del obrador, donde ya hay bases construidas y otras en proceso constructivo, y contó con una presentación detallada del proyecto que incluyó el mapeo completo de la traza y los planos de la obra.
En la ocasión, el gobernador aseguró que “esto es una inversión que muchas veces no se ve porque está abajo de la tierra, pero es inversión de los misioneros que significa un progreso para la Zona Centro y toda la provincia. A su vez, esto permite dinamizar y genera la posibilidad de radicar industrias“.
Desde el Ministerio de Energía, su titular Paolo Quintana precisó que el proyecto “contempla más de 300 mil beneficiarios entre directos e indirectos. Así, permitirá la dinamización de la economía regional, ya sea tanto por la mano de obra que genera este tipo de obras, como también por la radicación de nuevas empresas y nuevas industrias”.
El ministro también destacó el alcance temporal de la obra: “Va a permitir subsanar una necesidad que tenemos en la Zona Centro, y nos va a permitir también dar un margen de 20 años en lo que es demanda energética. Eso representa realmente una planificación de infraestructura a muy largo plazo. Son 20 años, en los que nosotros vamos a tener cubierta la demanda en toda la zona”.

Passalacqua también señaló que, aparte de energía, la obra “generará empleo y trabajo para toda esta zona de San Javier hasta Oberá. Es lo que nosotros queremos para el centro de Misiones, ya que es una zona muy industrial, que consume muchísima energía”. Además, destacó el trabajo articulado entre distintas áreas del Estado y el sector privado para llevar adelante la iniciativa.
Precisiones técnicas e impacto en el servicio eléctrico de la nueva línea de 132 kV
El ingeniero Eduardo Genessini, de Pro Obra S.A., explicó que la infraestructura tendrá “más de 600 estructuras. Esto va a significar aliviar, mejorar la calidad o aumentar la disponibilidad de energía en la zona de Leandro N. Alem, San Javier, Oberá, Itacaruaré y todas las colonias aledañas a esas ciudades, que hoy tienen un servicio eléctrico poco eficiente que les complica la actividad a todas las industrias. Ya sea aserraderos, secaderos de yerba y té, talleres, etcétera, que con esta obra van a tener mayor disponibilidad y mayor confiabilidad del servicio”.
El equipo técnico detalló durante la recorrida que la infraestructura contará con tres obradores ubicados en Fachinal, Cerro Azul y Leandro N. Alem. Esta disposición permitirá optimizar la logística y el avance de los trabajos en distintos frentes de manera simultánea. La primera etapa, correspondiente al tramo hasta Leandro N. Alem, tendrá conclusión en marzo de 2027.
La obra ampliará la capacidad de transporte de energía eléctrica en la provincia y sostendrá el crecimiento de la demanda durante los próximos quince años. También facilitará una mejor distribución de las cargas del sistema, reducirá el riesgo de interrupciones en el suministro y mejorará la respuesta ante picos de demanda, tanto en períodos de altas temperaturas como en momentos de mayor actividad productiva.
Un proyecto de infraestructura a largo plazo
En términos técnicos, la obra tiene una inversión de 72 millones de dólares financiada mediante un crédito de la Corporación Andina de Fomento, con un plazo de ejecución de dos años en distintas etapas. El proyecto incluye la ampliación de las estaciones transformadoras San Isidro y Oberá II, la construcción de una nueva estación en Leandro N. Alem y la puesta en operación de 116 kilómetros de línea aérea de alta tensión.
El tendido se distribuirá en 80 kilómetros de doble terna entre San Isidro y Leandro N. Alem, y 36 kilómetros de simple terna entre Leandro N. Alem y Oberá, con previsión para futura ampliación. La línea tendrá postes de hormigón armado en configuración de doble terna coplanar vertical, con conductor de aluminio-acero de 300/50 mm² y cable de guardia OPGW de 24 fibras ópticas. Las estaciones transformadoras operarán en niveles de 132/33/13,2 kV.

El proyecto también prevé la incorporación de nuevas fuentes de generación renovable en la provincia. La infraestructura tendrá impacto en más de cien mil familias. Brindará mejoras concretas en la calidad del servicio eléctrico y en el abastecimiento de la zona central.
En paralelo, la ejecución de la obra generará empleo con una participación estimada de más del 80 por ciento de mano de obra local proveniente de los municipios atravesados por la traza. El esquema técnico adoptado permitirá transportar mayores volúmenes de energía con menores pérdidas y mayor estabilidad en el sistema regional.

