En lo que va del gobierno de Javier Milei, más de 18.500 pymes cerraron sus puertas, dejando a miles de trabajadores sin empleo y colocando a la industria nacional al borde del colapso. La situación preocupa a empresarios y trabajadores que ven cómo se profundiza la crisis productiva.
El secretario Territorial de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (Enac) en Quilmes, Guillermo Ravanetti, cuestionó la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA). “Estos sectores reciben al ministro de Economía Luis Caputo sin cuestionar sus políticas y, en algunos casos, incluso aplauden”, señaló.
En este contexto, se refirió al cierre de Whirlpool, que dejó a más de 220 trabajadores en la calle, es apenas un ejemplo de lo que ocurre diariamente. Luxo, Akapol, Vulcalar, Dana, Kimberly-Clark, Kenvue y Porcelanatos ILVA también despidieron a cientos de empleados, mientras miles de micro Pymes bajan la persiana silenciosamente.
“En este gobierno no se habla de producción ni de soberanía, sino que se impulsan medidas orientadas a la especulación financiera y a beneficiar a una Argentina para muy pocos”, sostuvo.
La inflación sigue alta y las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) no reflejan la realidad que vive la población. “Estado redujo su inversión en obra pública y recortó presupuestos en salud y educación, mientras salarios y jubilaciones permanecen estancados y las importaciones se abren indiscriminadamente”, apuntó Ravanetti.
Cierre de empresas y despidos masivos
Planteó que la capacidad instalada industrial se encuentra por debajo del 55 por ciento, lo que representa una verdadera tragedia. En este sentido, indicó que “el trabajo se genera fortaleciendo el mercado interno, no con una reforma laboral pensada para el 2 por ciento de las empresas mientras el 98 por ciento restante lucha por sobrevivir”.

La recesión no muestra señales de mejora y la proyección a corto plazo resulta alarmante. A esto se suma el desfinanciamiento de universidades y la intención de profundizar el ajuste en Educación Técnico Profesional, Ciencia y Técnica en 2026. En consecuencia, esta situación “marca un modelo de país sin industria ni necesidad de profesionales o técnicos”.
Quienes vivieron etapas similares recuerdan los efectos de políticas anteriores aplicadas por Martínez de Hoz, profundizadas en los ’90 y retomadas por Macri, cuyo gobierno cerró 25.000 pymes y endeudó al país en US$ 45.000 millones. Hoy, el gobierno de Milei acelera ese camino con más endeudamiento, menos soberanía y destrucción productiva. “Debemos construir la unidad de quienes creemos en una Argentina industrial, soberana y con justicia social”, concluyó.

