La Biofábrica Misiones cerró el año con una cosecha clave de cannabis medicinal que alcanzó los 50 kilos de flores de alta calidad, destinadas a Misiopharma para la elaboración de aceite medicinal, dentro de un circuito completamente controlado y trazable. El proceso marca un nuevo hito para la provincia, que consolida su modelo de producción con fuerte respaldo científico.
Sin embargo, el dato más relevante no está sólo en los números, sino en la innovación que sostiene cada cultivo. Junto al INTA, la Biofábrica desarrolla ensayos técnicos para evaluar nuevas variedades con mejor crecimiento, mayor eficiencia y alto potencial de CBD. Esa articulación permite definir el manejo preciso del cultivo en condiciones misioneras, un paso fundamental para garantizar calidad medicinal.
Los equipos del INTA analizan el comportamiento de distintos cultivares mediante estudios de tres años, con el objetivo de avanzar hacia un programa de mejoramiento propio. La meta es clara: obtener variedades totalmente adaptadas al clima subtropical de Misiones y diseñadas con evidencia científica.
El plan 2026 ya está en marcha. La Biofábrica renueva sus plantas madre y prepara la producción de nuevos plantines que comenzarán a salir en enero, incorporando tecnología aplicada y un seguimiento riguroso en cada etapa del desarrollo.
Este esquema de trabajo fortalece el posicionamiento de Misiones en el mapa nacional del cannabis medicinal, combinando ciencia, innovación y una mirada estratégica de largo plazo. La trazabilidad del proceso y la investigación permanente garantizan estándares que cumplen con los requerimientos médicos y regulatorios.
La desgrabación que dio origen a esta nota corresponde a un informe emitido por Canal Doce en el ciclo AgroTech, donde se expuso la articulación entre la Biofábrica de Misiones y el INTA como eje central del crecimiento proyectado para 2026.

