El grupo de padres Incluime presentó esta semana un proyecto para incorporar una “Carpa de la Calma” en los eventos masivos de Montecarlo. Aunque la propuesta todavía no fue aprobada por ordenanza, el espacio ya se implementó de manera experimental durante el acto por el Día de la Bandera.
La presidenta de Incluime, Marcela Maidana, explicó que la iniciativa surgió a partir de experiencias vividas por familias de niños neurodivergentes, especialmente aquellos con autismo. Estos suelen verse afectados por el exceso de estímulos en actividades con gran concurrencia de personas.
“Muchas veces cuando hay mucha gente, muchos ruidos o movimientos, eso los altera. Por eso pensamos en esta propuesta”, señaló. En ese sentido, recordó una situación personal vivida junto a su hijo durante un acto escolar, cuando no contaban con un espacio adecuado para acompañarlo.
La denominada “Carpa de la Calma” está diseñada como un lugar de contención temporal para niños que atraviesen momentos de estrés o crisis durante un evento. El espacio cuenta con juegos adaptados, colchonetas, alfombras y elementos pensados para generar un ambiente tranquilo y seguro.
“La idea es que cuando ellos se sientan mal o entren en crisis podamos acompañarlos. Una vez que se estabilicen y se sientan cómodos, puedan volver a la actividad que estaban realizando”, explicó Maidana.
Una propuesta social en búsqueda de ser ordenanza
Además de la presencia de las familias, la propuesta contempla el acompañamiento de profesionales capacitados. Durante la prueba piloto realizada el sábado, colaboró Sonia Romero, integrante de la Coordinación de Discapacidad de Montecarlo, junto a otros miembros del Consejo de Discapacidad local.
Respecto de la primera experiencia, Maidana destacó que el balance fue positivo. “Se notó la necesidad. Los chicos estaban con mucha expectativa ese día, algunos se acercaron a la carpa, permanecieron un rato allí y después pudieron volver con sus compañeros”, comentó.
La iniciativa fue presentada en el Concejo Deliberante pocos días antes del acto, por lo que no llegó a ser tratada formalmente. Sin embargo, desde Incluime consideran que existen buenas posibilidades de que sea aprobada.
Actualmente, el grupo reúne a 67 integrantes. Aunque nació hace 13 años con el objetivo de acompañar a familias de niños con autismo, con el tiempo amplió su alcance e incorporó a personas con distintas discapacidades, acompañantes terapéuticos y docentes de educación especial.
Finalmente, Maidana expresó su deseo de que la experiencia pueda extenderse a otras localidades de la provincia. “Esa es la idea, que otros municipios también la repliquen, así todos podemos disfrutar de los eventos y construir una sociedad más inclusiva”, concluyó.

