El uso de bicicletas crece de forma sostenida en la ciudad, impulsado por la movilidad urbana y los beneficios para la salud. Así lo afirmó Eduardo Ganser, dueño de una bicicletería con 45 años de trayectoria en el rubro. Destacó el buen nivel de ventas y la alta demanda diaria. El fenómeno se registra en distintos puntos y atraviesa a personas de todas las edades.
En ese marco, Ganser señaló que la empresa mantiene un ritmo constante de trabajo. Tanto el taller como la venta de bicicletas y accesorios registran movimiento todos los días. La variedad de productos y la experiencia acumulada explican, en gran parte, los volúmenes alcanzados.
Además, remarcó que muchas personas se acercan primero en busca de asesoramiento. La elección de la bicicleta adecuada, según cada necesidad, aparece como un paso clave antes de concretar la compra. Esa consulta previa se repite a diario y refleja un uso cada vez más consciente.

En cuanto a los motivos, explicó que crece la cantidad de personas que reparan sus bicicletas para usarlas como medio de transporte. También por una cuestión de bienestar físico. En ese escenario, destacó que las mujeres son quienes más utilizan la bicicleta, sin distinción de edad.
Por último, valoró el impacto positivo de la infraestructura urbana. La expansión de las bicisendas y las avenidas de mano única fortalecieron la seguridad. Ese contexto generó mayor confianza y alentó a más vecinos a elegir la bicicleta para moverse por la ciudad.

