Luis López, oriundo de Oberá, se convirtió en el primer ingeniero espacial de Misiones y el quinto profesional del país en obtener ese título. Tras finalizar sus estudios, contó a Canal Doce que continuará su carrera en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), donde trabaja desde hace cuatro años en el desarrollo de satélites y participa en proyectos vinculados con misiones espaciales.
“Muy feliz. Estoy en Buenos Aires, vino mi familia y fueron varios días de festejo”, expresó López al referirse a la obtención del título. Además, precisó que “sería el quinto del país, pero el primer misionero”, un hecho que marca un antecedente para la provincia.
Sobre su actividad profesional, explicó que la carrera tiene como principal campo de aplicación el desarrollo satelital. “Hace cuatro años que trabajo en la CONAE, que es la Agencia Espacial de Argentina. Básicamente, trabajo haciendo satélites”, afirmó.
Participó en la misión Atenea y viajó a la NASA
El ingeniero también integró el equipo de la misión Atenea, vinculada al programa Artemis. Según detalló, cumplió funciones como ingeniero de sistemas, con tareas de coordinación entre los distintos equipos e instituciones. “Trabajé en la campaña de integración y el año pasado viajé a Estados Unidos para integrar el satélite al cohete SLS Artemis en la NASA. En abril seguimos el lanzamiento y la operación desde Córdoba”, relató.
Su trabajo final de carrera estuvo basado en esa experiencia. Explicó que, durante la integración del satélite, una antena sufrió una falla y debió analizar si la misión podía continuar. “Había que tomar una decisión en pocos días y yo fui el encargado de hacer eso. Después del lanzamiento, le di forma de tesis a ese análisis y fue lo que presenté el viernes”, señaló.
Respecto a los próximos pasos, López indicó que permanecerá en la CONAE y adelantó que ya comenzaron nuevas iniciativas. “Ahora ya se está arrancando con el sucesor de Atenea y hay otras misiones dando vueltas”, comentó.
Consultado sobre el desarrollo del sector, sostuvo que la actividad espacial se concentra en otros puntos del país. “En Argentina los polos están en Buenos Aires, Córdoba y Bariloche”, afirmó. Sobre sus objetivos personales, concluyó: “Seguir trabajando en esto. Lo del año pasado de haber ido a la NASA fue un sueño que no pensé que se cumpliría tan pronto; que la vida me sorprenda”.
La trayectoria de López se inscribe en un campo con fuerte concentración en pocos polos del país. Su caso se suma a los pocos antecedentes de formación en ingeniería espacial en Argentina y marca un nuevo registro profesional vinculado a la industria satelital con participación en proyectos internacionales.

