Ante la continuidad de las alertas meteorológicas y la inestabilidad hídrica en la región, autoridades de Vialidad Nacional, Vialidad Provincial, municipios del departamento Montecarlo, fuerzas de seguridad y la concesionaria Caminos de la Selva S.A. definieron un protocolo para regular la circulación en los puentes sobre los arroyos Paranay y Piray Guazú, en la ruta nacional 12.
El acuerdo establece criterios comunes de intervención frente a posibles crecidas similares o superiores a las registradas en los últimos días. El objetivo es prevenir accidentes, resguardar a los conductores y preservar la integridad de las estructuras mediante restricciones que se aplicarán según la evolución del nivel del agua y las condiciones de seguridad.
La viceintendenta a cargo de la Intendencia de Montecarlo, Kathia Joerg, explicó que el encuentro permitió coordinar las acciones entre los organismos y acordar modificaciones en el esquema de trabajo de la concesionaria ante futuras interrupciones.
“Pudimos acordar un protocolo de acción y de comunicación. La empresa que tiene la concesión de la ruta acordó que establecería un nuevo régimen de trabajo con respecto a los futuros cortes que se pudieran dar de la ruta sobre estos puentes, teniendo en cuenta la información que le dan los técnicos y la Prefectura de la altura del río y cortando los puentes de manera progresiva si fuera necesario”, señaló.
Cómo se aplicarán los cortes en los puentes
El protocolo prevé una secuencia de restricciones en función de la altura del agua y de las características estructurales de cada puente. En una primera instancia, se limitaría el paso de vehículos pesados; si la situación empeora, las restricciones alcanzarían al tránsito liviano y, finalmente, se dispondría el corte total.
“Primero a cierta altura, tránsito pesado únicamente, no se dejaría pasar. Después a otra cierta altura, tránsito liviano y después corte total, dependiendo justamente de la altura del río. Ambos puentes tienen estructuras diferentes, por lo cual se comportan de maneras diferentes. Los ingenieros tomarán las decisiones pertinentes para garantizar la seguridad de las personas”, precisó Joerg.
Entre las medidas operativas también se contempla un sistema de tránsito controlado, con cruce alternado de un vehículo por vez, presencia de banderilleros y personal de seguridad vial, una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora y restricciones para el transporte pesado.
Para activar esta modalidad se fijaron parámetros técnicos específicos para cada estructura. En el puente sobre el arroyo Paranay, se tomará como referencia una distancia de 2,60 metros entre el plano inferior del cordón inferior de la viga y el plano superior del tablero. En el puente sobre el Piray Guazú, el parámetro será de 1,80 metros entre el fondo de la viga y el plano superior del tablero.
Además, se estableció el corte preventivo total para vehículos y peatones cuando la distancia entre el nivel del agua y la parte superior del tablero se reduzca a 0,75 metros. La medida busca evitar riesgos asociados a la socavación y a la flotación de objetos que puedan comprometer la estabilidad de las estructuras.
La reapertura no será automática una vez que descienda el agua: requerirá una inspección técnica previa para determinar si están dadas las condiciones de seguridad para retomar la circulación.
Asistencia sanitaria y abastecimiento ante posibles aislamientos
La coordinación entre los organismos también contempla medidas para sostener los servicios esenciales en caso de que los cortes de la ruta nacional 12 dejen aisladas a distintas localidades. En ese sentido, se trabajará con los municipios para anticipar necesidades de abastecimiento, traslados y atención sanitaria.
“La idea es poder articular con los municipios para tomar las previsiones necesarias con la información a tiempo, por cuestiones de salud, traslados, abastecimientos y demás cuestiones necesarias para que los municipios sigan funcionando”, sostuvo la funcionaria.
Joerg remarcó que la población recibirá información a través de los canales oficiales y que las decisiones sobre la circulación estarán sujetas a las evaluaciones de los equipos técnicos y las fuerzas de seguridad.
Asimismo, confirmó que el Gobierno provincial garantizará la disponibilidad de helicópteros sanitarios ante eventuales emergencias si las crecidas provocan un aislamiento completo de las comunidades.
“Quiero transmitirle a la comunidad que van a tener la información oficial a tiempo. En tanto estén los puentes sin que el agua pase sobre la calzada, con el acompañamiento de la Gendarmería y los técnicos de Vialidad, mientras sea seguro ellos permiten el paso por cuestiones sanitarias. Y si hay algún tipo de situación de emergencia, el gobierno de la provincia garantiza la provisión de helicópteros sanitarios como para poder subsanar cualquier situación si quedamos aislados completamente”, afirmó.
Con el protocolo acordado, los organismos buscan unificar los criterios de actuación frente a nuevas crecidas y mejorar la coordinación entre las áreas responsables. La prioridad será determinar cuándo resulta seguro circular, anticipar posibles interrupciones y garantizar la asistencia a las comunidades que puedan quedar incomunicadas.

