En Oberá, la tradición gastronómica del Yopará se mantiene viva cada primero de octubre. Este plato, de origen guaraní, representa una mezcla de granos que simboliza abundancia. Su preparación busca ahuyentar al “Karai Octubre”, un duende asociado a la escasez. La costumbre perdura en familias con raíces paraguayas y en establecimientos comerciales. Estos últimos han adoptado el plato como oferta estacional.
Esta práctica culinaria forma parte de un rescate más amplio del patrimonio cultural misionero. Dicho rescate incluye tradiciones de los pueblos originarios y de las corrientes inmigratorias. En los institutos gastronómicos locales ahora se estudian estas recetas. El objetivo es valorar la riqueza cultural de la provincia. El Yopará es un ejemplo de esta mixtura de saberes e ingredientes.
Yopará, una tradición que sobrevive al paso del tiempo
En diálogos con canal12misiones.com, Alberto Mariano Da Cunha, propietario de un local de comidas, implementó esta tradición en su negocio. “Yo implementé el yopaŕa al año que yo abrí el negocio, hace doce años”. Él aprendió la receta en su familia durante su infancia. Su abuela, Antonia Piñeiro, le transmitió el significado del plato. “Siempre decía que esta comida es el remedio para prevenir la pobreza que viene con el mes de octubre”.

Sobre la evolución de esta costumbre, el cocinero Bruno Ferreyra aporta su perspectiva. “Antiguamente se regalaba porque no era tan conocida la costumbre, ahora, hoy en día, es una comida que se espera y la gente paga por consumir está todo comercializado”. Ferreyra señala que en las colonias y pueblos pequeños aún se mantiene la práctica de regalar el guiso. Sin embargo, en las grandes ciudades como Oberá, la venta se ha normalizado.
Bruno Ferreyra también detalló los componentes esenciales de esta preparación. “La base inicial de la receta es granos, maíz de diferentes clases y mandioca”. Posteriormente el cocinero aclaró que se le pueden agregar todas las verduras disponibles y carne. La esencia del Yopará, que significa “mezcla” en guaraní, es justamente esa. Consiste en juntar todos los granos de la despensa en una ollada grande.

Ambos entrevistados coincidieron en la importancia de preservar la tradición más allá de su faceta comercial. “Lo más importante de todo es no perder la idiosincrasia de cada pueblo”, reflexionó Bruno Ferreyra. Alberto Da Cunha, por su parte, mantiene el compromiso de preparar el plato correctamente. “Trato de hacer lo mejor posible y escuchar a la gente grande que conoce mucho”.
Esta costumbre anual refuerza un sentido de comunidad e identidad cultural en la ciudad. Permite transmitir historias y creencias a las generaciones más jóvenes. La venta comercial facilita que más personas accedan a este plato tradicional. Así, el Yopará continúa siendo un símbolo de abundancia y unión. Su preparación cada octubre asegura que la leyenda del Karai Octubre siga viva.




