Nicolás Cabré y Rocío Pardo se casaron por civil este miércoles en Buenos Aires. Lo hicieron rodeados de su familia más cercana, con la presencia especial de Rufina, la hija del actor. También decidieron compartir el momento en redes sociales, donde publicaron fotos y videos que reflejan la emoción de una jornada que, para ellos, quedó marcada como un antes y un después.
“03-12-25. Civil. Rodeados de amor”, escribieron en el posteo que confirmó la noticia. Ambos aparecen vestidos de blanco, sonrientes y abrazados, mientras firman la libreta matrimonial entre el aplauso de sus allegados.
El álbum del civil: gestos, sonrisas y una presencia que lo dice todo
Las imágenes que difundieron muestran la esencia de la ceremonia. En una de las postales más compartidas, la pareja posa junto a Rufina, que sostiene a los recién casados en un abrazo espontáneo. Los tres llevan ropa blanca y sonríen con una naturalidad que conmueve. La foto captura el clima afectivo y la complicidad del nuevo matrimonio.
Afuera del Registro Civil, la pareja vivió la clásica lluvia de arroz. La foto del beso, en la que Cabré y Pardo sellan su unión entre aplausos, muestra el instante en que la formalidad se convierte en fiesta. Las manos que chocan, las carcajadas y los gestos nerviosos hablan de la alegría que se respiró en el lugar.

La familia presente: un apoyo que marcó la jornada
El álbum incluye una imagen con Miguel Pardo y Alicia Bollo, padres de Rocío. Se los ve abrazando a la pareja, sosteniéndolos con orgullo y emoción. El escenario verde del jardín y la luz cálida de la tarde porteña completan una postal cargada de significado. La unión, más allá del trámite, se convirtió en un momento de celebración familiar.
La serie de fotos cierra con una imagen aún más íntima: Cabré y Pardo, tomados del rostro, ríen mientras se miran a centímetros. La emoción del civil parece condensarse en ese instante suspendido.
Camino a Córdoba: una fiesta de tres días en el Valle de Punilla
Las imágenes del civil son apenas la antesala de la celebración que empieza este sábado 6 de diciembre en una exclusiva estancia del Valle de Punilla, Córdoba. La pareja planea un festejo de tres días, con actividades que se extenderán hasta el lunes. El lugar puede alojar hasta 28 personas, lo que garantiza la intimidad que buscaron desde el inicio.
Para la ocasión, Cabré eligió un traje diseñado por Daniel Casalnovo. Pardo confió su vestido a Ana Pugliese. El objetivo de ambos es que cada detalle acompañe la privacidad del entorno y cree recuerdos que perduren.
Una historia de amor que comenzó en Carlos Paz
El romance entre Cabré y Pardo nació en el verano de 2024, cuando coincidieron en Carlos Paz. Él protagonizaba la obra Los mosqueteros del rey. Ella actuaba, producía y dirigía el espectáculo Pabellón Tornú. El primer encuentro fue breve, pero alcanzó para que la chispa apareciera. Conversaron durante horas y se retiraron casi últimos del evento donde se conocieron.
En las semanas siguientes, se dejaron ver en bares y cenas posteriores a las funciones. La conexión creció sin pausa cuando volvieron a Buenos Aires. Decidieron convivir y proyectar un futuro inmediato. El compromiso llegó en Punta Cana, durante un viaje que selló la decisión de avanzar sin temores ni especulaciones.
Planes en común: convivencia, proyectos y un vínculo que no se detiene
El casamiento estaba entre las conversaciones tempranas de la pareja. Hoy ya es realidad, en la libreta del civil y en la agenda de celebraciones que coronarán el año. Familiares y amigos los acompañarán este sábado, en una jornada que promete emociones fuertes y postales inolvidables.
La unión también se trasladará al escenario. Este verano, Cabré y Pardo co-dirigirán en Carlos Paz la obra Ni media palabra, que el actor protagonizará junto a Mariano Martínez y el Bicho Gómez. Un proyecto conjunto que consolida una relación sólida tanto en lo personal como en lo profesional.
El amor en presente continuo
El brillo en los ojos de los protagonistas, las manos entrelazadas frente a la libreta civil, y las fotos del beso bajo una lluvia de arroz confirman que esta historia recién empieza. La pareja celebrará tres días seguidos en uno de los rincones más lindos de Córdoba y lo hará rodeada de quienes consideran esenciales.
La felicidad es aquí y ahora. Y, como escribieron ellos mismos, está “rodeada de amor”.

