El paddock del Gran Premio de Hungría se llenó de sonrisas, flashes y selfies, pero no por alguna maniobra espectacular en la pista o por un duelo entre Verstappen y Norris. Esta vez, la figura que acaparó todas las miradas fue András Arató, el ingeniero húngaro de 73 años que desde hace años es mundialmente conocido como “Hide the Pain Harold”, el protagonista de uno de los memes más populares de internet.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) decidió invitarlo a presenciar la carrera en el Hungaroring como parte de una acción especial en su país natal, y la presencia de Arató desató un inesperado revuelo. Pilotos, mecánicos, ingenieros y periodistas no dudaron en acercarse a saludarlo y retratarse con él. Algunos, incluso, compartieron las imágenes en sus redes sociales con frases irónicas y emojis sonrientes.

Del anonimato al estrellato digital
András Arató nunca imaginó que una serie de fotos que tomó como modelo publicitario para bancos de imágenes lo convertirían en una celebridad global. Su rostro, marcado por una sonrisa forzada y unos ojos que delatan incomodidad, se volvió viral hace más de una década. El meme, bautizado por un usuario anónimo de Facebook en 2016 como “Hide the Pain Harold” (“Esconde el dolor, Harold”), rápidamente se propagó por foros, redes sociales y chats.
Desde entonces, su imagen se ha usado en miles de contextos humorísticos: desde expresiones de resignación ante una mala noticia, hasta chistes sobre la vida laboral, el matrimonio o el paso del tiempo. Arató, lejos de ofenderse, supo capitalizar esa fama inesperada. Abrazó su papel de “rey del meme” y hoy es una figura reconocida en convenciones, entrevistas y eventos internacionales.
Una aparición que descontracturó el mundo F1
La Fórmula 1, que suele moverse en un entorno de alta competitividad y solemnidad técnica, vivió un momento de distensión gracias a la presencia de Arató. En los pasillos del paddock se lo vio compartir charlas con miembros de las escuderías, posar junto a autos de carrera e incluso bromear con algunos pilotos.

Aunque no trascendieron imágenes oficiales desde la cuenta de la F1, sí circularon videos y fotos tomadas por fanáticos y asistentes al evento, donde se lo ve con la clásica expresión de sonrisa contenida que lo hizo famoso. La visita coincidió con una carrera que no ofreció mayores sorpresas en pista, pero que encontró en este personaje una anécdota que capturó la atención del público más allá del automovilismo.
Un meme con humanidad
Más allá del fenómeno viral, Arató ha utilizado su figura para hablar de temas más profundos. En varias entrevistas ha contado cómo el meme afectó su vida personal al comienzo y cómo, con el tiempo, aprendió a convivir con la exposición y a usar su voz con responsabilidad. “Durante un tiempo me sentí usado, pero entendí que si no puedes vencer a internet, únete a él”, declaró en una charla TEDx.
También ha participado en campañas contra el bullying digital y en iniciativas para concientizar sobre el uso responsable de la imagen en internet. Hoy, lejos de esconder el dolor, lo transforma en sonrisas ajenas.

