El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la puesta en marcha de una nueva ventanilla de liquidez destinada a los bancos, con el objetivo de reducir la volatilidad en las tasas de interés y canalizar fondos hacia títulos públicos de mayor plazo. La decisión surgió tras las tensiones generadas en las últimas semanas por el desarme de las Letras Fiscales de Liquidez (Lefis), según indicaron fuentes del mercado.
La herramienta, anticipada por Bloomberg Línea, consiste en ofrecer pases activos contra Letras del Tesoro con más de 60 días de plazo. Solo podrán acceder a este mecanismo las entidades que suscriban estos títulos en licitaciones primarias. Con esta condición, el BCRA busca no solo moderar las fluctuaciones en las tasas, sino también incentivar que los bancos extiendan la duración de sus colocaciones en pesos, evitando que liquiden activos en el mercado secundario a precios desfavorables.
El contexto del anuncio del BCRA sobre la ventanilla de liquidez
El anuncio llega en vísperas de una licitación clave para el Tesoro, que enfrenta vencimientos de Lecap por alrededor de $15 billones. La cifra refleja la magnitud del desafío financiero que atraviesa el Gobierno. Ante este panorama, la Secretaría de Finanzas amplió este lunes la oferta de instrumentos para la licitación prevista el miércoles 13 de agosto.
En ese marco, incorporó tres nuevas Letras del Tesoro Nacional en pesos a tasa TAMAR, con vencimientos el 10 de noviembre de 2025 (M10N5), el 16 de enero de 2026 (M16E6) y el 13 de febrero de 2026 (M13F6). Estos títulos se suman a las Lecap y Boncap, que ya integraban la convocatoria original.
Para las Lecap con vencimiento en septiembre, Finanzas fijó un tope de $7 billones, divididos en $3 billones para la letra que vence el 15 de septiembre y $4 billones para la que vence a fin de mes. El objetivo es motivar a los inversores a optar por plazos más largos, en un contexto preelectoral que suele incrementar la aversión al riesgo y la demanda de instrumentos de corto plazo.
El mecanismo de pases activos tendrá como costo la Tasa Mayorista de Argentina (TAMAR) más un spread, lo que otorgará a los bancos mayor previsibilidad en su financiamiento. El monto disponible para cada entidad se vinculará a su Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC), de modo que el acceso dependerá del patrimonio de cada banco. Esta medida apunta a evitar que las entidades se vean obligadas a vender activos, lo que podría aumentar la presión sobre las tasas de interés.
Resultados positivos en el corto plazo
Se espera que el BCRA implemente la medida antes de la licitación de este miércoles. El plan es ofrecer a los bancos una vía de liquidez que evite la venta de Letras en el mercado secundario, favoreciendo la estabilidad de las tasas y fortaleciendo la estrategia del Tesoro para captar fondos a plazos más extensos.
No obstante, la inyección de pesos derivada de la subasta debería ser acotada para impedir que se dirija al mercado cambiario. En las últimas semanas, el propio Gobierno impulsó un fuerte aumento de los rendimientos en pesos para contener la presión sobre el dólar.
La estrategia dio resultados en el corto plazo. El tipo de cambio retrocedió desde $1.380 hasta $1.330 este martes. Sin embargo, el costo fue alto: las tasas más elevadas impactaron en todo el sistema económico. El Gobierno deberá pagar más intereses, las empresas enfrentan mayores costos para financiar capital de trabajo y las familias ven encarecido el acceso al crédito, ya sea personal o hipotecario.
En este escenario, el BCRA y el Tesoro buscan equilibrar la necesidad de financiamiento con la estabilidad de los mercados. La nueva ventanilla de liquidez y la ampliación de la oferta de títulos representan un intento de administrar tensiones y prolongar plazos de colocación, mientras el país atraviesa un contexto económico y político delicado.

