El médico pediatra y neonatólogo Medardo Ávila Vázquez está en Posadas. El especialista dialogó con Gustavo Añibarro en una entrevista para El Periodista. Allí remarcó la necesidad de alertar sobre los riesgos del glifosato. Explicó que el sistema actual de producción agrícola no solo enferma a la población, sino que también atraviesa una crisis ambiental.
Además, señaló un dato preocupante. “Lo que vemos es que hay un impacto en la capacidad intelectual y neurológica de los niños, muy grande. Hay una epidemia de autismo, de problemas del aprendizaje, para hablar”. Y agregó: “Está vinculado a que las madres, en las épocas que estaban embarazadas, estaban expuestas a los agroquímicos”.
El pediatra detalló que estas consecuencias afectan especialmente a familias de bajos recursos. Los campesinos y trabajadores del campo cargan con una exposición cotidiana a los plaguicidas. También subrayó que el abuso del glifosato constituye uno de los principales responsables.
En este sentido, mencionó investigaciones recientes. “Un grupo de La Plata, compañeros nuestros de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, hicieron muestras de distintos puntos del Paraná, y de los barros del río, que muestran cómo a medida que se acerca a Buenos Aires, aumenta la cantidad de glifosato”. Y concluyó: “Es tanto el glifosato que se aplica, que es lo que más se encuentra”.

Con estos datos, el médico insistió en la importancia de difundir y alertar. “Es muy importante que la gente de Salud se involucre en este problema, no es algo económico, ni un problema productivo, se trata de una violación a los derechos de la salud y la vida de las personas”.
Asimismo, advirtió sobre el poder de las empresas vinculadas al agronegocio. “Nosotros tenemos pruebas científicas de que esto es así y no debemos dejarnos tapar la boca por las industrias que vienen a decir cosas de marketing, de fake news”.
Cifras alarmantes sobre el uso de agroquímicos
Ávila Vázquez aseguró que en Argentina se utilizan más de 600 millones de litros de agroquímicos por año. Esa cantidad implica una exposición promedio de 15 litros por habitante. Lo más grave es que solo una mínima parte permanece en los cultivos. “El 80% termina en el ambiente, en el agua, en el aire, en la tierra y en los alimentos que consumimos”.
Su experiencia en investigación sobre el tema comenzó en 2007, cuando ejercía como secretario de Salud en Córdoba. Allí detectó un patrón de enfermedades en un barrio cercano a campos de soja. “Los casos de cáncer se triplicaron, aumentaron los abortos espontáneos y los niños nacían con malformaciones”.

Desde entonces, el especialista y su equipo documentaron los efectos en distintos productos agrícolas. Comprobaron que la soja exportada supera límites internacionales permitidos y que frutas y verduras consumidas en Argentina contienen niveles preocupantes de químicos.
En una publicación de ANCCOM, el pediatra afirmó: “En los pueblos fumigados, 7 de cada 1000 personas tiene diagnóstico de cáncer y el 50% de los chicos necesita broncodilatadores”.
Impactos en la niñez y en la producción
Otro de los puntos centrales es el efecto neurológico en los niños. “Las neuronas en presencia de estas sustancias no se ramifican, no se intercomunican, pierden su capacidad de funcionamiento”, explicó.
Durante la entrevista, también cuestionó el modelo productivo vigente. “No podemos hacer una guerra química contra la naturaleza. Usar venenos para cultivar alimentos es un sinsentido. El tomate, la yerba, el arroz o el vino no pueden producirse a costa de envenenar lo que después comemos”.
El especialista indicó que los propios productores sufren con crudeza este modelo. “Detectamos tres veces más casos de cáncer entre las familias que trabajan en los campos fumigados. Ni siquiera ellos saben cuánto se exponen”.
Al mismo tiempo, destacó que el consumo de alimentos contaminados no distingue clase social ni edad. “Los niños, las mujeres embarazadas y los adultos mayores son los más vulnerables a los efectos de estas sustancias”.
“Soberanía Alimentaria sin Glifosato”
Este martes 23 de septiembre, en la Plaza San Martín de Posadas, se realizará un conversatorio con el Dr. Medardo Ávila Vázquez. El encuentro comenzará a las 10:00 hs y tendrá como eje la charla “Soberanía Alimentaria sin Glifosato”.

Con casi 20 años de investigación científica, Ávila Vázquez llega a Misiones con un objetivo claro: “Aportar al debate local con evidencia científica concreta”. En sus palabras, no se trata de un problema económico ni político, sino de derechos humanos básicos.
El especialista disertará en el marco de los 10 años de la Ley de Agricultura Familiar, el Mes de la Agroecología y el Día de la Soberanía Alimentaria.
La charla abierta en Posadas buscará acercar estas discusiones al público y sumar la voz de profesionales de la salud y organizaciones sociales. Para el médico, el desafío principal es lograr que la sociedad conozca las pruebas existentes y reclame un cambio en el modelo agrícola.

