Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) es la empresa pública encargada de brindar servicios de agua potable y tratamiento de desagües cloacales en la Ciudad de Buenos Aires y 26 partidos del conurbano bonaerense, donde atiende a más de 11 millones de personas. Actualmente, el Estado nacional posee el 90% de su capital, mientras que el 10% restante pertenece a sus empleados.
La compañía fue estatizada en 2006 por el gobierno de Néstor Kirchner tras la rescisión del contrato con el consorcio francés que gestionaba Aguas Argentinas desde la privatización en la década del ’90, durante el mandato de Carlos Menem. En aquel entonces, el Estado decidió volver a controlar el servicio tras una serie de problemas que dejaron a la empresa con un déficit crónico.
Desde 2008 y hasta 2023, AySA acumuló pérdidas por las tarifas congeladas y subsidios que no cubrían los costos operativos. Sin embargo, con un aumento de tarifas del 317% en 2024 y la reducción de subsidios y gastos, la empresa volvió a registrar superávit económico, alcanzando ganancias cercanas a los 50 millones de dólares.
El Gobierno de Javier Milei anunció recientemente la intención de privatizar nuevamente el 90% del capital estatal de AySA, buscando replicar la política de los ’90. Esta medida se produce tras años de déficit y bajo nivel de inversiones, que incluyen un ahorro de más de $650.000 millones en obras no realizadas y recortes en personal y mantenimiento.
AySA es uno de los mayores consumidores industriales de energía eléctrica en Argentina y su principal proveedor de cloro es Transclor, empresa vinculada a Mauricio Filiberti.

