Alejandra “Locomotora” Oliveras continúa internada en estado delicado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital José María Cullen, en Santa Fe. Hace casi una semana sufrió un accidente cerebrovascular isquémico. El último parte médico confirmó que se encuentra clínicamente estable, con pronóstico reservado.
La exboxeadora, de 46 años, fue hospitalizada el lunes 14 de julio, luego de un episodio de desorientación. Primero fue atendida en un centro de salud de Santo Tomé, pero el agravamiento del cuadro obligó a su traslado al hospital Cullen, donde se le diagnosticó un ACV provocado por la obstrucción de una arteria.

En los días siguientes, el estado de salud de Oliveras mostró un deterioro progresivo. El martes por la noche, los médicos intervinieron quirúrgicamente debido al avance de un edema cerebral. Al día siguiente, debieron realizarle una craneotomía descompresiva ante un cuadro de hipertensión intracraneal.
Su entorno político confirmó desde el inicio que el cuadro era grave. Ariel Sclafani, su colaborador cercano, declaró que el espacio Frente de la Esperanza seguía con preocupación su evolución. Oliveras había sido electa en abril como convencional constituyente y preside un bloque clave para el oficialismo provincial.
“Estaba perfecta la noche anterior”, contó el hermano de Locomotora Oliveras
Su hermano Jesús relató detalles del momento en que se desató la emergencia. Según contó, la encontraron desorientada en la cama durante la mañana, sin poder moverse. “Estaba perfecta la noche anterior”, dijo. “La ambulancia llegó rápido, pero ya no podía mover la mitad del cuerpo. Fue un golpe para todos”.
En diálogo con el programa Secretos Verdaderos, Jesús Oliveras dijo que la familia se encuentra en estado de shock. “Nunca esperás esto de una persona tan sana. Mi hermana es la más fuerte que conozco”, expresó. También reveló que no sabían que la exboxeadora padecía hipertensión, a pesar de los años de entrenamiento con seguimiento médico.
La operación fue clave para aliviar la presión cerebral. Según explicó su hermano, “le sacaron una parte del cráneo para liberar presión. Los médicos van viendo hora a hora cómo evoluciona. Todavía está con asistencia mecánica”.
La última vez que hablaron, antes de la cirugía, Alejandra pensaba más en los demás que en sí misma. “Me preguntaba si había comido. Así es ella. Está peleando. Conociéndola, va a reaccionar. Tenemos de vuelta a Locomotora”, cerró su hermano, con esperanza.

