South Park estrenó su temporada número 27 con un episodio que satirizó sin reservas al expresidente Donald Trump. En una escena central, los creadores lo mostraron desnudo en la cama junto a Satanás. La emisión generó una rápida reacción de la Casa Blanca, que calificó al programa como un producto “de cuarta categoría”, acusándolo de usar ideas “poco inspiradas” en un “intento desesperado por llamar la atención”.
Frente a las críticas, Trey Parker, cocreador de la serie, respondió con ironía. Durante una mesa redonda en la Comic-Con de San Diego, declaró con seriedad fingida: “Lo sentimos muchísimo”, provocando risas en todo el auditorio. El panel incluyó también a Matt Stone, coautor de South Park; Mike Judge, creador de Beavis y Butt-head; y Andy Samberg, cocreador de Digman!.

Al día siguiente de la emisión, la portavoz oficial Taylor Rogers insistió en descalificar el contenido. “Este programa no ha sido relevante en más de 20 años”, afirmó. También remarcó: “El presidente Trump ha cumplido más promesas en solo seis meses que cualquier otro presidente en la historia de nuestro país, y ningún programa de cuarta puede hacer descarrilar la buena racha del presidente Trump”.
Los elogios de la crítica
Sin embargo, la reacción política no detuvo la avalancha de repercusiones. El periodista Stuart Heritage, de The Guardian, describió el estreno como “el episodio más furioso de South Park”. Resaltó el cierre del capítulo, cuando una voz en off dice sobre el expresidente: “Su pene es pequeñito, pero su amor por nosotros es grande”.
Trey Parker explicó que los productores de la serie advirtieron sobre la crudeza del contenido. “Me dijeron: ‘Ok, pero vamos a difuminar el pene’, y yo les contesté: ‘No, no van a difuminar el pene’”, relató entre risas durante el evento en San Diego.
La polémica se intensificó por el contexto del estreno. El episodio se emitió en la plataforma Paramount+ apenas un día antes de que la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos aprobara la fusión entre Paramount Global y Skydance Media. Esta unión empresarial, anunciada en 2024, significó la convergencia entre un estudio independiente y una de las compañías con más historia en Hollywood.
Pocas semanas antes de la fusión, Paramount Global aceptó pagar 16 millones de dólares a Donald Trump para cerrar una disputa legal. El conflicto se originó en una entrevista con la exvicepresidenta Kamala Harris, emitida por la cadena CBS, que forma parte del conglomerado de Paramount.
En paralelo, CBS comunicó que The Late Show, conducido por Stephen Colbert, terminará en mayo de 2026 tras 33 años al aire. Colbert mantuvo durante años una postura crítica hacia Trump y su salida representa otro punto de tensión entre los medios tradicionales y el expresidente.

South Park incluyó estos elementos en su episodio titulado Sermón de la Montaña. Allí, Trump demanda a la ciudad ficticia de South Park y aparece Jesús —otro personaje habitual de la serie— recomendando un acuerdo. “Vieron lo que le pasó a la CBS… ¿Realmente quieren terminar como Colbert?”, pregunta el personaje divino.
El capítulo marcó además el inicio de un nuevo acuerdo millonario. Trey Parker y Matt Stone firmaron recientemente un contrato de cinco años con Paramount+ para producir 50 nuevos episodios. También acordaron ceder los derechos de transmisión en streaming de las temporadas anteriores. Según Los Angeles Times, el valor del contrato alcanza los 1.500 millones de dólares.
Cómo será la nueva etapa de South Park
Los episodios se emitirán primero en Comedy Central, canal propiedad de Paramount, y luego pasarán a la plataforma de streaming. Este vínculo entre los creadores de South Park y la empresa coincide con el abordaje del conflicto legal entre Trump y el conglomerado audiovisual dentro de la propia trama.
Medios especializados también reaccionaron al estreno. Kevin Dolak, de The Hollywood Reporter, calificó el capítulo como “impactante” y lo describió como un “estreno divertidísimo y, como era de esperar, polémico”. Alan Sepinwall, de Rolling Stone, elogió el enfoque narrativo y celebró: “Sí, South Park se metió allí, y es glorioso”.
En 2017, Parker reconoció que la serie había caído en la “trampa” de centrar sus capítulos en burlas constantes a Trump. En una entrevista con Los Angeles Times, admitió: “Nos convertimos en: ‘Sintoniza para ver lo que vamos a decir sobre Trump’. Matt y yo lo odiábamos, pero nos quedamos atrapados en eso de alguna manera”.
Ambos creadores plantearon en aquel momento el deseo de regresar a la fórmula original del show: “Niños siendo niños y siendo ridículos y escandalosos”. Sin embargo, el episodio más reciente demostró que, cuando se trata de sátira política, South Park todavía no piensa abandonar el juego.

