María Beatriz “Pilu” Giraudo fue confirmada como nueva presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), tras la renuncia de Pablo Cortese. La decisión se tomó este lunes, en medio de un contexto de tensión institucional y disputas entre laboratorios. La designación se oficializará en los próximos días a través del Boletín Oficial.
Giraudo cuenta con una larga trayectoria en el sector agropecuario. Fue vicepresidenta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Además, es una de las referentes históricas de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). Su llegada garantiza la continuidad de un perfil técnico al frente de un ente clave para la sanidad animal, vegetal y la fiscalización de alimentos.

La dirigente se suma a un esquema en el que Aapresid gana protagonismo: desde diciembre, Nicolás Bronzovich —también con paso por la entidad— preside el INTA. Así, la asociación ya tiene presencia en dos de los principales organismos técnicos vinculados al agro.
SENASA tiene actualmente más de 5.500 agentes distribuidos en todo el país. Sus funciones incluyen el control de enfermedades y plagas, la certificación de productos para exportación y la supervisión de alimentos destinados al consumo interno.
La salida de Cortese generó sorpresa en el sector. Aunque argumentó “motivos personales”, su renuncia se da tras semanas de conflicto por la importación de vacunas contra la fiebre aftosa. La autorización del ingreso de dosis extranjeras generó un fuerte enfrentamiento entre laboratorios locales y funcionarios cercanos a la Secretaría de Agricultura. Se produjo en el marco de la política de desregulación impulsada por el Gobierno.
El tema es especialmente sensible para la ganadería y el comercio exterior. El propio Cortese, con más de tres décadas dentro del organismo, había intentado sostener una conducción técnica en medio de la disputa. Finalmente, dejó su cargo dejando al SENASA en un momento clave para la sanidad agroalimentaria del país.
Hipótesis de la renuncia de Cortese al frente del SENASA
Pablo Cortese renunció este lunes a la presidencia del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), tras casi ocho meses en funciones. Aunque adujo “motivos personales”, fuentes cercanas al ahora exfuncionario indicaron que se alejó agotado por las tensiones políticas que condicionaron su tarea técnica. La decisión se conoció en medio de fuertes reclamos del sector agroindustrial y de un conflicto abierto por la importación de vacunas contra la fiebre aftosa.
Cortese tenía más de 30 años de trayectoria dentro del SENASA y había asumido al frente del organismo el 10 de diciembre de 2023, con la llegada del presidente Javier Milei al poder. Su gestión estuvo atravesada por el recorte de personal y la reformulación del rol del Estado, en línea con la política de desregulación impulsada por el Gobierno.

Uno de los episodios más delicados fue la disputa entre laboratorios nacionales por la provisión de vacunas antiaftosa. Biogénesis Bagó, principal proveedor en los últimos años, denunció la importación de dosis brasileñas por parte de Tecnovax, lo que desató una fuerte interna dentro del sector. El conflicto impactó directamente en el organismo, que tiene a su cargo el control sanitario de la producción destinada al consumo interno y a la exportación.
A ese escenario se sumaron las críticas de la Sociedad Rural Argentina. En el acto central de la Exposición Rural de Palermo, su presidente Nicolás Pino exigió una profunda reorganización del SENASA, reclamó eliminar “la burocracia obstructiva” y pidió reforzar el control en fronteras y la trazabilidad del ganado. También advirtió al Gobierno que no debe afectar el estatus sanitario de ninguna región del país, especialmente en lo que respecta a la barrera sanitaria patagónica.
Todas esas presiones terminaron por desgastar a Cortese, quien —según allegados— pretendía sostener un perfil técnico sin interferencias políticas. Su salida deja al SENASA en un momento clave para el futuro de la sanidad agroalimentaria del país.

