La muerte de Alejandra “Locomotora” Oliveras generó una profunda conmoción en el mundo del deporte argentino. La exboxeadora falleció el pasado lunes, a dos semanas de haber sufrido un accidente cerebrovascular isquémico. La noticia impactó a sus seguidores y al ambiente deportivo, que la consideraba una referente por su trayectoria y carisma.
Sin embargo, una denuncia presentada en las últimas horas abrió un nuevo capítulo en torno a su fallecimiento. La presentación judicial detuvo, al menos momentáneamente, el proceso de cremación del cuerpo. Las autoridades consideraron necesario frenar ese procedimiento para preservar posibles evidencias que puedan aportar a la investigación.
Este martes, la Legislatura de Santa Fe recibió a decenas de personas que se acercaron para despedir a la campeona mundial. El velorio reunió a fanáticos, ciudadanos, familiares y personalidades del deporte, quienes le dieron el último adiós con muestras de cariño y respeto.
Mientras tanto, la fiscalía avanzó con una investigación formal tras una denuncia impulsada por Aldo Parodi, asesorado por la abogada Patricia Noemí Apesteguy. Aunque los fundamentos exactos no trascendieron, el Ministerio Público Fiscal advirtió que “la cremación podría comprometer la obtención de evidencia relevante para el establecimiento de los hechos vinculados al fallecimiento”.
El caso de Locomotora Oliveras, en la mirada de los especialistas
A partir de esa decisión, se reavivó el debate sobre el uso de sustancias anabólicas en el deporte de alto rendimiento. En ese marco, el médico deportólogo Horacio Melo brindó una entrevista a Canal Doce y explicó los efectos y riesgos asociados al consumo de esteroides anabólicos.
En primer lugar, diferenció los esteroides médicos, como los corticoides, de los esteroides anabólicos, que derivan de la testosterona. Esta hormona, comúnmente asociada a los tratamientos de reemplazo hormonal o al incremento del rendimiento físico, presenta efectos adversos graves en el organismo.
Melo explicó que muchos deportistas recurren a estas sustancias para ganar masa muscular, fuerza y resistencia. Sin embargo, advirtió que el uso sostenido genera consecuencias importantes. “El daño que te va a producir cardiovascular, renal, hepático”, dijo, y subrayó que “los efectos secundarios se producen después de varios años y muchas veces son irreversibles”.
En relación con el caso de Oliveras, el especialista sostuvo que “se habla de ese caso de esta persona de que se le había otorgado durante mucho tiempo esa hormona esteroide anabólica”. También remarcó que el cambio físico en la boxeadora podría constituir una señal clara. “Cuando era campeona tenía una figura más estilizada y últimamente era una mujer como muy robusta”, agregó.
Este testimonio encendió las alarmas en torno a las causas del ACV que sufrió la deportista. Mientras la investigación judicial avanza, su familia y el entorno más cercano atraviesan un momento de profundo dolor.
A la espera de resultados concretos, el mundo del boxeo recuerda a Oliveras como una luchadora dentro y fuera del ring, cuya historia aún deja preguntas abiertas.

