Franco Colapinto había tenido una buena jornada clasificatoria. Llegó hasta la Q2 y partía 14° en la grilla del Gran Premio de Hungría. Estaba por delante de nombres fuertes como Gasly, Albon, Antonelli y Ocon. Sin embargo, todo se desmoronó antes de completar el primer minuto de carrera.
En la segunda curva del trazado de Hungaroring, perdió el control del auto por falta de grip en el eje trasero y se despistó. Cayó hasta el 18° puesto y desde ahí fue cuesta arriba. La ilusión se diluyó en segundos. Lo que pudo ser una carrera prometedora terminó en un domingo gris.
Colapinto reconoció el error con sinceridad. “Había ganado un puesto, pero me fui afuera y después perdí muchos. Fue una pena”, explicó. Pero eso solo fue el comienzo de una jornada llena de tropiezos.
Pitstops fallidos y frustración en Alpine
La estrategia tampoco ayudó. Alpine decidió llamarlo temprano a boxes, lo que lo obligó a lidiar con múltiples banderas azules. “Me pasaron dos veces los mismos autos. Perdí como 15 o 20 segundos por eso”, detalló el argentino.
Como si fuera poco, las dos paradas para el cambio de neumáticos fueron desastrosas. En ambas, los mecánicos tardaron más de siete segundos. En un contexto tan competitivo, esos errores son lapidarios. El propio Colapinto no ocultó su fastidio por la radio: “Vamos hombre, por el amor de Dios…”, lanzó, al borde del enojo total.

Mientras McLaren celebraba con un contundente 1-2 y Red Bull intentaba encontrar respuestas al bajo rendimiento de Verstappen, Alpine mostraba su peor cara. Es la última entre las diez escuderías de la temporada 2025. Colapinto y su compañero Pierre Gasly terminaron 18° y 19°, respectivamente. Un papelón colectivo.
Receso obligado y necesidad de resetear
Colapinto y una carrera para el olvido dejó huellas profundas. No solo en el resultado, sino también en el ánimo. “No creo que hayamos tenido tan mal ritmo, pero fue un desastre. No escrutamos bien la carrera”, sentenció. El argentino no esquivó las críticas. Fue directo: “Tuvimos errores en la largada y en los pitstops”.
Ahora, la Fórmula 1 entra en un receso de tres semanas antes de volver en Países Bajos. Para Colapinto, este parate llega en el momento justo. “No viene mal un poco de descanso y volver más fuerte”, dijo.
El desafío es claro. Alpine debe mejorar su trabajo en boxes, repensar estrategias y lograr mayor consistencia. Colapinto, por su parte, buscará reencontrarse con el nivel que lo llevó a brillar en las categorías menores. Tiene talento, temple y hambre de gloria. Solo necesita que su equipo lo acompañe.

