El consumo en Argentina no mostró signos de recuperación durante junio, en un contexto de salarios estancados en niveles históricamente bajos. Los datos oficiales confirmaron retrocesos en mayoristas, shoppings y un estancamiento prolongado en supermercados.
Según informó el INDEC este jueves, las ventas en autoservicios mayoristas cayeron por tercer mes consecutivo. El retroceso mensual fue de 1,8% respecto de mayo y llevó el registro desestacionalizado al nivel más bajo desde 2017. En comparación anual, la contracción alcanzó 8,4%.
El análisis por productos mostró bajas relevantes en frutas y verduras, artículos de limpieza y lácteos. Estas caídas revelaron el fuerte impacto sobre el consumo de bienes básicos.

Cambios en los medios de pago
El comportamiento de los consumidores también se reflejó en la forma de pago. Hubo retrocesos reales en el uso de efectivo y de tarjetas de crédito. Incluso las tarjetas de débito sufrieron una merma nominal. La única excepción fue la categoría “otros medios de pago”, que incluye operaciones digitales como los pagos con QR. Ese canal fue el único que registró crecimiento, aunque sin compensar las caídas de los sistemas tradicionales.
Supermercados: leve alza, pero estancamiento prolongado
En supermercados, las ventas registraron un ascenso mensual de apenas 0,2%. Sin embargo, desde marzo la tendencia mostró un estancamiento sin señales de mejora sostenida. Frente a junio de 2024, el alza interanual alcanzó 0,8%.
El detalle de productos reflejó bajas en lácteos, frutas y verduras, artículos de limpieza, bebidas y productos de almacén. En contraste, se verificaron incrementos en indumentaria y carnes, lo que evidenció cambios en las prioridades de consumo de los hogares.
Shoppings: primera caída interanual en ocho meses
El rubro shoppings, más vinculado a sectores medios y a bienes durables, presentó la primera baja interanual desde noviembre de 2024. La variación a precios constantes fue negativa en -4,5%.
Los rubros más afectados fueron Diversión y esparcimiento, Ropa y accesorios deportivos, y productos electrónicos. Estas caídas reflejaron la postergación de gastos vinculados al ocio y a la compra de bienes no esenciales.
Panorama general
En síntesis, los datos de junio confirmaron la debilidad del consumo en todos los canales. Los retrocesos en bienes básicos mostraron la pérdida de poder adquisitivo, mientras que la baja en rubros recreativos y electrónicos reveló la cautela de los hogares frente al futuro inmediato.

