El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) aprobó una serie de modificaciones en el plan de vacunación contra la fiebre aftosa que entrará en vigencia en 2026. En este sentido, la nueva Resolución N° 711/2025 establece que en la segunda campaña de vacunación del 2026 se dejarán de inocular vaquillonas, novillos, novillitos y toritos. Esto implicará para el sector productivo un ahorro cercano a 14 millones de dosis y de aproximadamente 25 millones de dólares.
Asimismo, los establecimientos de engorde a corral quedarán exceptuados de la primera campaña, debiendo vacunar solo en la segunda. Esta decisión permitirá una disminución de casi 2 millones de dosis, con un ahorro estimado de 3 millones de dólares.
Como resumen, esta medida generará una reducción de 16 millones en dosis de la vacuna antiaftosa, lo que implica un ahorro estimado total para los productores de 25 millones de dólares “sin comprometer la sanidad animal ni el comercio internacional”.

En diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones, el productor ganadero Roberto Comparín indicó que “en el año se hacen dos aplicaciones de esta vacuna para que los animales queden libres de aftosa. La primera se hace en marzo/abril de cada año, donde se vacuna al 100% de los animales. La diferencia es que, en el 2026, no se van a vacunar animales grandes en la segunda tanda de septiembre/octubre“.
“Con una vacuna es suficiente. En el país hace muchos años que no hay aftosa. Por las dudas se hacía la segunda vacunación de refuerzo. Esto no compromete la sanidad animal”, aclaró.
Con esta medida, los productores ganaderos podrán reducir costos sin comprometer la sanidad de sus animales ni el comercio internacional. La decisión del Senasa marca un paso hacia una gestión más eficiente del plan de vacunación, ajustando la aplicación a la realidad sanitaria del país y asegurando que los recursos se utilicen de manera responsable y estratégica.

