El Gobierno nacional anunció que los afiliados a servicios de medicina prepaga podrán usar los excedentes de sus aportes para reducir el valor de sus cuotas. La medida surge tras la baja de un artículo “oculto” de la resolución 2400/2023, dictada al final de la gestión de Alberto Fernández, que impedía que estos recursos fueran devueltos a los trabajadores.
Según el portavoz presidencial Manuel Adorni, el artículo beneficiaba a las prepagas a cambio de congelar cuotas durante los últimos meses de 2023, y ahora los excedentes volverán a ser de los afiliados. Esto afecta principalmente a unos 1,8 millones de empleados en relación de dependencia, quienes durante casi dos años vieron retenidos fondos que podrían superar los $180.000 millones, según estimaciones oficiales.
Además, las prepagas deberán detallar en las facturas el monto de subsidios automáticos recibido por cada afiliado, asegurando transparencia y garantizando que estos recursos se traduzcan en descuentos directos en las cuotas. La medida también busca evitar problemas cuando los afiliados cambian de plan, entidad o rescinden el contrato, ya que antes los excedentes quedaban en manos de la empresa y no podían trasladarse ni reintegrarse.
La resolución de 2023 había modificado el decreto 576 de 1993, cambiando de hecho la titularidad de los aportes de los trabajadores a las empresas. Este cambio generó limitaciones sobre el uso de excedentes y obligaba a permanecer en un plan superior durante 12 meses si se utilizaban para cambiar de plan, incluso cuando los ingresos extraordinarios eran temporales. Con la nueva decisión, se busca restaurar los derechos de los afiliados y mejorar la transparencia en el sector de medicina prepaga.

