El 27 de septiembre de 1961, mediante el decreto provincial 3.333, se designó con el nombre de San Vicente de Paúl a una porción de tierra misionera. La Carta Orgánica municipal, vigente desde el 1 de enero de 2014, fijó esa fecha como la fundacional de la localidad. Este sábado la Capital de la Madera conmemora 64 años de existencia y, de manera simultánea, honra a su Santo Patrono.
Los registros históricos recuerdan que la oficialización del nombre fue un paso clave en la conformación institucional del municipio. Sin embargo, la historia de poblamiento de la zona se remonta a varias décadas antes. Según el libro ¿Colonos o Pioneros? El poblamiento de San Vicente, el asentamiento comenzó en 1922 y atravesó tres etapas: el obraje y el aserradero tras la apertura de la ruta nacional 14, la colonización pionera con familias provenientes del sur de Misiones y, más tarde, la consolidación con la ocupación de tierras fiscales.
Colonización y crecimiento poblacional
De acuerdo al citado libro, para la década del 40 comenzaban a llegar como pobladores familias completas, por lo cual se formaron pequeñas colonias con estos grupos familiares. El proceso cambió en la década siguiente, cuando arribaron grupos más numerosos que se instalaron en los kilómetros aledaños a la localidad. Así, entre las décadas del 50, 60 y 70 San Vicente se convirtió en la comunidad con mayor crecimiento del país. Ya que el traslado hacia estos lugares era en busca de ‘mejores lugares para producir’, lo cual indica que buscaban trabajo, espacios para vivir y subsistir de lo que producían.
El legado de San Vicente de Paúl
El patrono de la ciudad, Vicente de Paúl, nació en Aquitania en 1581 y se convirtió en una de las figuras más representativas del catolicismo en la Francia del siglo XVII. Fue fundador de la Congregación de la Misión en 1625, también conocida como Misioneros Paúles, Lazaristas o Vicentinos, y en 1633, junto a Luisa de Marillac, de las Hijas de la Caridad.

En su rol como Limosnero Real de Luis XIII, promovió mejoras en las condiciones de campesinos y aldeanos, además de desarrollar una labor caritativa durante la guerra de la Fronda, cuando se incrementó el número de menesterosos en Francia. Falleció el 27 de septiembre de 1660, fecha en la que la Iglesia lo recuerda y que San Vicente adoptó como propia para rendir homenaje a su Santo Patrono.

