Secciones

Written by 4:15 pm Internacionales

Trump da marcha atrás y reduce los aranceles a China tras un acuerdo histórico de comercio con Xi Jinping

La medida fue anunciada tras el encuentro entre ambos líderes en Busan, Corea del Sur, donde acordaron una serie de pasos concretos para aliviar las tensiones.

En un movimiento que redefine el tablero económico global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que reduce del 20% al 10% los aranceles adicionales sobre productos chinos, como parte de un acuerdo con el mandatario Xi Jinping que busca frenar el flujo de fentanilo y estabilizar el comercio bilateral hasta 2026.

La medida fue anunciada tras el encuentro entre ambos líderes en Busan, Corea del Sur, donde acordaron una serie de pasos concretos para aliviar las tensiones que desde 2018 marcaron la guerra comercial más prolongada de la última década. En respuesta, Beijing confirmó la suspensión por un año del arancel adicional del 24% sobre productos estadounidenses, decisión que entrará en vigor el 10 de noviembre.

aranceles

Según la Comisión Arancelaria del Consejo de Estado chino, la decisión apunta a “implementar los resultados y consensos alcanzados” y a dar “mayor estabilidad al comercio bilateral”. La tregua llega tras años de sanciones cruzadas que afectaron tanto al sector agrícola norteamericano como al industrial chino, con consecuencias visibles en los mercados tecnológicos y logísticos globales.

Una pausa en una guerra de aranceles

Desde el inicio del conflicto arancelario, los productos esenciales se encarecieron y las exportaciones agrícolas estadounidenses se redujeron drásticamente, mientras China vio desacelerarse su crecimiento industrial. La suspensión parcial de los gravámenes abre un respiro temporal: los sectores de la soja, el maíz, la carne de cerdo y la tecnología avanzada figuran entre los principales beneficiados.

China, por su parte, mantendrá un arancel del 10% sobre determinados productos, aunque aún no se precisó cuáles. La medida, interpretada como un gesto de reconstrucción de confianza, busca evitar nuevas escaladas que puedan repercutir en la economía mundial.

Agricultura y tecnología, los ejes del nuevo entendimiento

El acuerdo también impacta directamente sobre dos sectores clave. El agrícola, históricamente uno de los más golpeados por las sanciones, podría recuperar parte de su dinamismo. Durante el punto más alto del conflicto, China paralizó la compra de soja estadounidense, afectando a miles de productores. Con el nuevo pacto, esas operaciones volverán gradualmente a reanudarse, mientras Washington reduce sus propios aranceles del 57% al 47% sobre importaciones chinas.

En el plano tecnológico, Beijing levantará restricciones sobre la exportación de tierras raras, minerales esenciales para las industrias de defensa, automotriz y electrónica. Analistas internacionales interpretan este paso como una señal de cooperación estratégica ante la escasez global de componentes.

Diplomacia y control

El encuentro de Busan representó algo más que un acuerdo económico: fue un mensaje de estabilidad. Ambos mandatarios coincidieron en que las disputas comerciales habían trascendido el terreno financiero para transformarse en un problema geopolítico.

Trump calificó a Xi Jinping como “un negociador muy duro”, pero subrayó la importancia de mantener canales de diálogo abiertos. Desde Washington, la Casa Blanca destacó que la reducción arancelaria busca proteger la seguridad nacional y la salud pública, al reforzar el control sobre materiales críticos y sustancias ilícitas como el fentanilo.

En tanto, Pekín se comprometió a detener el flujo de insumos usados en la fabricación de opioides sintéticos y a suspender por un año los controles sobre la exportación de materiales estratégicos. A cambio, Estados Unidos supervisará el cumplimiento del pacto y garantizará la vigencia del alivio arancelario hasta noviembre de 2026.

Un equilibrio para los aranceles

Aunque los analistas coinciden en que la tregua es temporal, también reconocen su valor como base para un acuerdo estructural de largo plazo. El pacto no solo representa un alivio económico, sino que reconfigura el equilibrio de poder comercial entre las dos principales economías del mundo.

El desafío, advierten los expertos, será mantener la cooperación en los próximos meses. Si ambos países logran sostener el entendimiento, esta tregua podría marcar el inicio de una nueva etapa de estabilidad económica global; de lo contrario, el riesgo de una nueva guerra comercial seguirá latente.

(Visited 119 times, 1 visits today)
Close

Add to Collection

No Collections

Here you'll find all collections you've created before.